
Un año después de la dana: dinámica del mercado inmobiliario
En octubre se cumplió exactamente un año desde que la destructiva dana azotó la provincia de Valencia. Desde entonces, la situación del mercado de la vivienda en los municipios más afectados ha cambiado notablemente. A pesar de las consecuencias del temporal, la demanda de inmuebles no solo se ha mantenido, sino que incluso ha aumentado. Como resultado, según los analistas, el precio del metro cuadrado en estas ciudades ha crecido mucho más rápido que la media de la región.
Incremento de precios y actividad: datos por municipios
En el estudio, que abarca 102 municipios donde residen alrededor de 1,1 millones de personas —casi la mitad de la población de la provincia—, el número de operaciones de compraventa de viviendas en estos núcleos urbanos aumentó más de un 2,7% en el último año en comparación con el mismo periodo anterior. Además, estos municipios concentraron más de la mitad de todas las operaciones inmobiliarias de la provincia, excluyendo la ciudad de Valencia.
El precio medio de la vivienda en estos municipios alcanzó los 1.585 euros por metro cuadrado, un 16,8% más que el año pasado. En comparación, el crecimiento medio en toda la provincia fue del 14,7%, mientras que en las ciudades no afectadas por la dana fue de poco más del 13%. El encarecimiento se percibe especialmente en localidades con más de 10.000 habitantes, donde en algunos casos los precios han subido más de un tercio. Entre los líderes en incremento destacan Alginet, Albal, Benetússer, Silla y Massanassa, donde el valor de la vivienda aumentó más del 30% anual. En Torrent, Paiporta, Alfafar, Bétera y Carcaixent, el incremento osciló entre el 23% y el 28%.
Pequeñas ciudades y nuevas tendencias
En los municipios pequeños, con menos de 10.000 habitantes, también se observa un notable aumento de los precios. En Villanueva de Castellón y Monserrat, la vivienda se ha encarecido casi un 19%. En Buñol y Xeraco, el incremento ronda el 15%. También se han registrado cifras de dos dígitos en Turís, Almussafes, y en Cheste el precio por metro cuadrado ha subido un 8,4%.
Según expertos, este notable encarecimiento se debe a varios factores. En primer lugar, la oferta del mercado se ha reducido casi una cuarta parte. En segundo lugar, hay interés de compra no solo por parte de los residentes locales, sino también de nuevos inversores que ven en estas zonas una oportunidad para invertir. Como resultado, a pesar de las consecuencias de la dana del año pasado, el mercado inmobiliario en los municipios afectados de Valencia muestra una alta actividad y un crecimiento sostenido de los precios.












