
De cara al nuevo curso escolar en la provincia de Valencia, 3.079 alumnos de ocho centros escolares gravemente afectados por el reciente temporal DANA comenzarán las clases en aulas temporales especialmente habilitadas. Para unos 600 estudiantes, el inicio de las clases se retrasará unos días, ya que los trabajos de adecuación de los espacios aún continúan.
En total, en la Comunidad Valenciana se incorporarán al proceso educativo 810.730 niños y adolescentes en el curso 2025-2026. Son 1.789 menos que el año pasado, debido al descenso continuado de la natalidad. El curso escolar comenzará el 8 de septiembre y abarcará todos los niveles educativos: desde educación infantil hasta formación profesional.
Las autoridades regionales señalan que este año el sistema educativo se centrará en tres ejes principales: la plena implantación de la ley de libertad de elección educativa, la reconstrucción de infraestructuras en las zonas afectadas por DANA, y el refuerzo del apoyo a las escuelas públicas y la mejora de la calidad de la enseñanza.
Tras el devastador temporal del año pasado, 115 centros educativos resultaron dañados en 21 municipios y cerca de 49.000 niños no pudieron asistir a clases. En este nuevo curso todos los alumnos podrán retomar sus estudios en sus localidades, aunque en ocho colegios repartidos en siete municipios (Alfafar, Algemesi, Massanassa, Catarroja, Paiporta, Alginet y Utiel) las clases se impartirán temporalmente en módulos prefabricados.
Durante este año escolar, se abrirán 18 nuevas escuelas en la región, de las cuales nueve comenzarán a funcionar ya en el primer día de clases. Ocho de ellas fueron completamente destruidas durante el temporal, y para su reconstrucción se han destinado cerca de 70 millones de euros.
Algunos retrasos en la preparación de las aulas están relacionados con interrupciones en el suministro de equipamiento. En particular, en las escuelas Lluís Vives y Ausiàs March en Massanassa, así como en L’Orba en Alfafar, las clases comenzarán uno o dos días más tarde. Esto afectará a poco más de 600 alumnos.
Las autoridades regionales subrayan que todos los trabajos de equipamiento complementario se realizarán fuera del horario lectivo y no afectarán a la seguridad de los escolares ni del profesorado.
En el marco de la ley de libertad de elección educativa y tras la encuesta a las familias, más del 99,8% de los estudiantes recibirán clases en el idioma escogido por sus familias. El número de docentes este año alcanzará la cifra récord de 83.592 personas, aumentará la oferta de plazas en escuelas de idiomas y centros de formación profesional, y se reforzará la enseñanza de matemáticas y el desarrollo de habilidades lectoras.
Las autoridades también comentaron las posibles protestas en el sector educativo, recordando que la última subida salarial de los docentes en la región fue llevada a cabo en 2007 con la participación de la actual dirección.












