
El lunes 22 de septiembre, los habitantes de España se despiden oficialmente del verano y reciben el otoño astronómico. Esta vez, el cambio de estación tendrá lugar exactamente a las 20:19, hora local, y desde ese momento comenzará una nueva temporada que durará casi 90 días, finalizando el 21 de diciembre, cuando llegará el invierno.
El equinoccio de otoño no es solo una fecha en el calendario. Ese día, la Tierra pasa por el punto de su órbita en el que el centro del Sol cruza el ecuador celeste hacia el sur. Gracias a este fenómeno, la duración del día y la noche es prácticamente igual. El término «equinoccio» proviene del latín y significa «noche igual», lo que refleja con precisión la esencia de este evento.
Es interesante destacar que el inicio del otoño puede darse en diferentes fechas, entre el 21 y el 24 de septiembre. En este periodo, la luz del día se acorta especialmente rápido: cada mañana el sol sale un poco más tarde y al atardecer se oculta antes que el día anterior. En promedio, el día pierde casi tres minutos diarios de duración.
Mientras el hemisferio norte recibe el otoño, en el sur del planeta comienza la primavera. Otra particularidad de esta época es el cambio al horario de invierno. En 2025, los relojes se retrasarán una hora durante la noche del 26 de octubre, de modo que a las 3:00 volverán a ser las 2:00. Esta modificación suele ser motivo de debate entre los españoles, ya que afecta al ritmo cotidiano.
El otoño en España no solo implica cambios en la naturaleza, sino también nuevas expectativas relacionadas con el clima, las festividades y la variación de las horas de luz. Por delante quedan casi tres meses llenos de una atmósfera especial y la preparación para el invierno.











