
Santiago Abascal, líder de Vox, lanzó duras críticas contra el gobierno tras la catástrofe ferroviaria en Adamuz, que dejó 42 muertos. Según él, la tragedia fue consecuencia directa de la corrupción y la inacción de los funcionarios responsables de la infraestructura de transporte del país. Abascal no ocultó su indignación, afirmando que la negligencia y la falta de control provocaron consecuencias tan graves.
Durante su intervención en un evento organizado por un foro empresarial en Madrid, el político recordó las recientes detenciones del exministro de Transportes y su asesor, así como la investigación al antiguo responsable de la empresa ferroviaria. Subrayó que estos hechos no pueden desvincularse de la tragedia ocurrida. En opinión de Abascal, la decisión de reducir drásticamente la velocidad de los trenes tras el accidente no es más que una admisión de culpa por parte de las autoridades responsables de la infraestructura.
Corrupción y sus consecuencias
Abascal no se limitó a señalar a individuos concretos. Afirmó que la corrupción sistémica impregna todos los niveles de la gestión del transporte. Según él, maquinistas, ingenieros y pasajeros llevan tiempo denunciando problemas de seguridad y calidad en el servicio, pero sus preocupaciones han sido ignoradas. El líder de Vox sostiene que el silencio y el luto no deben servir de cortina para ocultar violaciones de tal magnitud.
El político puso especial énfasis en la cuestión de la financiación. Recordó que las compañías ferroviarias reciben fondos significativos de los fondos europeos, sin embargo, en su opinión, ese dinero no se traduce en una mejora real de la infraestructura. En cambio, afirma Abascal, el país se enfrenta a la degradación de los servicios públicos, el aumento de los impuestos y el crecimiento del gasto en el aparato político.
Reacción social
La opinión pública está dividida respecto a las declaraciones de Abascal. Algunos consideran que intenta aprovechar la tragedia con fines políticos, mientras que otros respaldan su exigencia de transparencia y responsabilidad. El propio político rechazó las acusaciones de especular con el dolor, afirmando que su deber es decir la verdad y luchar por cambios.
Subrayó que los españoles no esperan de él gestos emocionales, sino acciones concretas para combatir la corrupción. Según Abascal, la falta de control y la impunidad de los funcionarios han provocado no solo esta catástrofe, sino también otras crisis de los últimos años, desde la pandemia hasta desastres naturales.
Preguntas sin respuesta
Las autoridades prometieron realizar una investigación exhaustiva sobre las causas del accidente, aunque el plazo para concluirla sigue siendo incierto. Abascal expresó dudas de que la sociedad obtenga respuestas honestas en un futuro próximo. Recordó que investigaciones similares suelen alargarse durante años y que los responsables a menudo eluden la rendición de cuentas.
El gobierno condenó enérgicamente las declaraciones del líder de Vox, calificándolas de cínicas e inapropiadas. Sin embargo, las cuestiones sobre la transparencia y la eficacia en la gestión del sistema de transporte siguen sin resolverse. La tragedia de Adamuz ha vuelto a poner sobre la mesa el problema de la confianza en las instituciones y la necesidad de reformas.












