
En Barcelona se desarrolla un juicio de alto perfil: el excentrocampista del «Espanyol» Álvaro Aguado se encuentra en el centro de una investigación por acusaciones de agresión sexual. El incidente ocurrió en el verano de 2024 durante una fiesta que celebraba el ascenso del equipo a la máxima categoría. Según la investigación, los hechos tuvieron lugar en uno de los clubes nocturnos de la ciudad, donde se realizaba la celebración.
Según los documentos del caso, el joven se acercó a una empleada del club, a quien no conocía previamente, y comenzó a mostrarle una atención no deseada. Luego, según se afirma, llevó a la joven al baño del local Opium y cometió actos de violencia sexual contra ella, impidiendo la entrada de cualquier otra persona. Tras lo sucedido, el futbolista preguntó a la víctima quién de los dos saldría primero y le recordó que no se conocían.
La víctima, que aún trabaja en el «Espanyol», solicitó asistencia médica y psicológica tras el incidente. La evaluación médica confirmó síntomas de trastorno de estrés postraumático, lo que, según el tribunal, concuerda con su relato de los hechos. En el expediente figuran conversaciones de la joven con sus amigas, así como testimonios de testigos que confirman los detalles antes y después del incidente.
El propio Aguado no niega que tuvo contacto con la joven, pero insiste en que todo ocurrió de mutuo acuerdo. Sin embargo, la jueza consideró que las pruebas reunidas son suficientes para llevar el caso a juicio. Para garantizar una posible compensación a la víctima, se ha fijado una fianza de 5.000 euros.
Resulta llamativo que la directiva del Espanyol no tomó ninguna medida respecto al futbolista tras conocerse la denuncia. El club no activó los protocolos internos y Aguado abandonó pronto el equipo, estando actualmente sin vínculo con ningún club. Mientras tanto, la afectada continúa trabajando en la estructura del Espanyol.












