
En España se ha conseguido un avance relevante en el estudio del patrimonio subacuático: en la bahía de Algeciras se han localizado 34 barcos hundidos que datan desde el siglo V hasta el siglo XX. Este hallazgo podría influir en la futura conservación de bienes históricos y atraer más atención sobre los riesgos relacionados con la expansión portuaria y el cambio climático. Según informa El País, los resultados del proyecto Herakles sorprendieron a los expertos, ya que la mayoría de estos restos eran desconocidos.
El proyecto Herakles se desarrolló entre mayo de 2020 y marzo de 2023 bajo la dirección de los investigadores de la Universidad de Cádiz, Felipe Cerezo Andreo y Alicia Arévalo González. Durante este periodo, se han identificado 151 nuevos yacimientos arqueológicos que antes no figuraban en registros científicos. Entre los hallazgos hay no solo barcos, sino también estructuras submarinas de diversas épocas históricas. De acuerdo con El País, la mayoría de los descubrimientos están relacionados con embarcaciones comerciales y militares, así como con estructuras sumergidas que antes no habían sido investigadas por arqueólogos.
Importancia histórica
La bahía de Algeciras y el Estrecho de Gibraltar (Estrecho de Gibraltar) siempre han desempeñado un papel clave en la historia marítima de Europa. Esta región conecta el mar Mediterráneo con el Atlántico y sirve como punto de cruce para rutas comerciales y militares entre continentes. A pesar de las intensas investigaciones arqueológicas en tierra firme, la zona submarina de la bahía permaneció poco explorada durante mucho tiempo. Hasta 2019 solo se conocían cuatro yacimientos subacuáticos, y únicamente uno de ellos —el naufragio del Ballanera, del siglo XVII— estaba considerado un pecio completo.
Entre los hallazgos recientes destaca el Puente Mayorga IV, una cañonera de finales del siglo XVIII conservada a poca profundidad. Este sitio fue el primero donde se emplearon modernas técnicas invasivas de investigación. También se han localizado yacimientos del periodo púnico, la época romana, la Edad Media y la Edad Moderna. Por ejemplo, el navío más antiguo identificado, Timoncillo I, data del siglo V antes de nuestra era.
Amenazas actuales
Los investigadores advierten que el patrimonio submarino de la bahía está bajo una amenaza constante debido a la actividad portuaria, industrial y turística. El desarrollo de infraestructuras, las alteraciones en las corrientes marinas y la expansión de especies invasoras, como el alga Rugulopteryx okamurae, están acelerando la degradación de los restos arqueológicos. Incluso bajo protección formal como servidumbre arqueológica, gran parte de los hallazgos ya ha sufrido daños.
Para documentar los nuevos hallazgos se emplearon métodos geofísicos avanzados y registro digital, lo que permitió recopilar datos de forma rápida y eficaz sin grandes intervenciones en el entorno marino. Como resultado, no solo se identificaron nuevos objetos, sino que también se evaluó su estado de conservación. Según El Pais, el 56% de los hallazgos se encuentran en condiciones aceptables, mientras que el 44% requiere medidas urgentes de preservación.
Desafíos y perspectivas
La falta de información sobre naufragios de los siglos XVI y XVII sigue siendo un problema relevante, vinculado a la pérdida del archivo de Gibraltar tras la ocupación británica. Además, la mayor parte de los estudios se ha centrado exclusivamente en la zona costera, menos de una cuarta parte de toda la bahía. Las áreas profundas están expuestas al impacto de anclas y cadenas de grandes embarcaciones, lo que supone un riesgo de pérdida irreversible para el patrimonio histórico.
Entre los hallazgos que requieren especial atención destacan Timoncillo I (siglo V a.C.), Guadarranque III (siglo I a.C.), Rinconcillo (época medieval), Rinconcillo VIII (siglo XVII), Arroyo de los Patos II (siglo XVIII), Puente Mayorga II (siglo XVII) y Puente Mayorga IV (siglos XVIII–XIX). Todos se encuentran a menos de 10 metros de profundidad y están en riesgo por los cambios en el medio marino.
Contexto y antecedentes recientes
En los últimos años, en España y otros países del Mediterráneo ha crecido el interés por la arqueología subacuática. En 2024, en la zona de Cartagena se hallaron restos de un mercante romano, y en 2025, frente a la costa de Málaga, se encontraron varios anclajes medievales. Estos descubrimientos subrayan la importancia de una aproximación sistemática al estudio y la conservación del patrimonio marítimo. Las nuevas tecnologías permiten no solo localizar objetos hasta ahora desconocidos, sino también monitorizar cambios en su estado, algo especialmente relevante ante el cambio climático y el incremento del tráfico marítimo.











