
En el municipio de Las Rozas, situado en las afueras de Madrid, ha estallado una polémica en torno a una de las escuelas primarias locales. En el centro educativo San José de Las Matas se ha iniciado una investigación oficial después de que los padres de un niño de seis años acudieran a las autoridades denunciando actos de violencia por parte de otros alumnos.
Según la información disponible, los presuntos agresores son niños de unos 11 años que, según se afirma, habrían ejercido violencia física de forma reiterada contra el alumno más pequeño. Los incidentes, según los padres, se venían produciendo desde el inicio del curso escolar, aunque la situación salió a la luz solo en noviembre, tras una revisión médica del menor. El médico detectó marcas de golpes, hematomas y otras lesiones en los brazos del niño, lo que motivó la denuncia ante la policía.
Reacción de los padres y del colegio
La familia de la víctima no se limitó a denunciar a los presuntos agresores; en su declaración también señalaron a la dirección del centro. Los padres consideran que la administración no garantizó el control ni la seguridad necesarios para los alumnos. Tras presentar una denuncia formal a mediados de noviembre, la escuela activó un protocolo especial previsto para estas situaciones.
La dirección del colegio informó rápidamente a los padres de todos los alumnos sobre lo ocurrido, subrayando que está tomando todas las medidas necesarias para proteger a los menores. En el comunicado para las familias se indica que el personal del centro colabora con los servicios competentes y actúa en estricta conformidad con los procedimientos establecidos.
Actuaciones de las autoridades y avance de la investigación
Las autoridades regionales tampoco permanecieron al margen. Representantes del departamento de educación declararon que la inspección sigue de cerca la evolución de la situación y supervisa el cumplimiento de todas las medidas prescritas. Actualmente, los técnicos verifican la eficacia de la respuesta del colegio ante el incidente y cómo garantiza la seguridad de los estudiantes.
Paralelamente, los agentes de la unidad de menores y la policía judicial continúan recopilando información y entrevistando a los implicados. La investigación trata de esclarecer las circunstancias del suceso para determinar el grado de responsabilidad de cada persona involucrada.
Repercusión social y próximos pasos
El caso provocó una amplia reacción social entre los vecinos de Las Rozas y zonas cercanas. Los padres de otros alumnos están preocupados por la seguridad de sus hijos y exigen transparencia en la investigación. Las autoridades y los organismos educativos aseguran que la situación está completamente bajo control y que los responsables rendirán cuentas conforme a la ley.
Mientras continúa la investigación, el colegio ha reforzado las medidas para prevenir incidentes similares. En los próximos días se esperan inspecciones adicionales y, posiblemente, una revisión de los protocolos internos de seguridad para los estudiantes.












