
En las Islas Baleares (Illes Balears) ha comenzado una profunda transformación del sector turístico. La presidenta Marga Prohens declaró que el turismo enfocado en la regeneración y el desarrollo se está convirtiendo en la principal ventaja competitiva de la región. Este enfoque no solo fortalece la economía, sino que también genera un sentimiento de orgullo entre los residentes locales.
En la capital del archipiélago, Palma, se celebró un foro dedicado al futuro del turismo. Allí quedó claro: los modelos anteriores ya no funcionan y ahora la sostenibilidad y el bienestar de la población son prioritarios. Expertos y autoridades coinciden en que Baleares puede liderar la creación de un nuevo estándar para toda la industria.
Cambio de paradigma: del turismo masivo al desarrollo sostenible
Marga Prohens destacó que las islas no son solo un destino popular para vacacionistas de toda Europa. El territorio se está convirtiendo en un espacio para la innovación y el intercambio de experiencias en el ámbito turístico. Gobierno, empresas y organizaciones sociales trabajan juntos para transformar el modelo económico, sin esperar una crisis y basándose en los logros ya alcanzados.
La presidenta señaló que Baleares prefiere gestionar su éxito en lugar de empezar desde cero. Esta estrategia permite no solo preservar, sino también aumentar el patrimonio de la región. Se presta especial atención a la colaboración entre el sector público y el privado, que según Prohens, es la clave para cualquier transformación.
El papel de la empresa y la sociedad en los cambios
En la reunión, representantes de las mayores empresas de la región compartieron cómo la innovación y la flexibilidad les permiten mantenerse a la vanguardia. El director de un gran holding turístico comparó Baleares con el ‘Silicon Valley’ del turismo, donde se crea una experiencia única y se exportan las mejores prácticas.
Otros participantes subrayaron que el desarrollo sostenible no es solo una tendencia, sino parte integral de la cultura empresarial. La responsabilidad social y la atención a los residentes locales se están convirtiendo en elementos esenciales del negocio. Los líderes empresariales están convencidos: este enfoque permite que las islas sean un referente para otros países.
Identidad y cultura como motores del turismo
La conservación y promoción de la cultura local ocupa un lugar destacado en la nueva estrategia. La gastronomía, el arte y los proyectos creativos se han convertido en la carta de presentación de las Islas Baleares. El alcalde de Palma, Jaime Martínez Llabrés, destacó que la ubicación geográfica única y la rica historia hacen especial a la región. Por eso, las islas aspiran a convertirse en Capital Cultural Europea en 2031.
El reconocido chef con estrella Michelin, Andreu Genestra, añadió que la apertura y hospitalidad siempre han sido fortalezas de Baleares. Sin embargo, ahora es fundamental no solo compartir la cultura con los visitantes, sino también protegerla para conservarla para las futuras generaciones.
Impacto económico y retos para las autoridades
Expertos debatieron cómo el turismo impacta en la economía real de la región. Grandes empresas confirmaron: el cambio hacia el nuevo modelo ya está dando frutos. Las autoridades prometieron apoyar al sector y adoptar medidas para que los ingresos del turismo se distribuyan equitativamente en toda la sociedad.
Merga Progans reconoció que las instituciones públicas aún tienen mucho por hacer. En ocasiones, la burocracia obstaculiza el desarrollo y la atracción de inversiones. Sin embargo, el gobierno pretende convertirse en aliado de las empresas y crear condiciones en las que el crecimiento y el bienestar vayan de la mano.
Nuevos horizontes: Baleares como modelo para Europa
Al concluir el encuentro, la presidenta expresó su convicción de que la estrategia elegida ya está dando resultados. Las islas muestran un crecimiento en temporadas bajas y medias, y en verano logran contener la afluencia de turistas. Este equilibrio permite impulsar la economía sin sacrificar la calidad de vida de los residentes locales.
Las Islas Baleares no piensan disculparse por su éxito. La región planea fortalecer su posición, compartir su experiencia y convertirse en el nuevo motor del sector turístico europeo. Este enfoque puede servir de referencia para otras regiones que buscan un desarrollo sostenible y armonía entre empresa y sociedad.












