
En el gobierno español vuelve a estallar la polémica en torno a la política de vivienda. La vicepresidenta Yolanda Díaz ha anunciado su intención de presentar ante la comisión económica del gobierno un proyecto de decreto que prevé la intervención en el mercado de alquiler de vivienda. Esta decisión responde a las prolongadas discrepancias con los socialistas (PSOE), a quienes Díaz acusa de demorarse demasiado en resolver esta cuestión urgente.
El tema del alquiler de viviendas se ha convertido en uno de los principales focos del bloque Sumar, liderado por Díaz dentro del gobierno. Hace casi dos meses, los ministros de esta coalición presentaron un proyecto de ley que contempla la renovación automática de unos 300.000 contratos de alquiler que vencen en 2025. Sin embargo, la iniciativa se ha estancado y la situación en el mercado sigue empeorando.
Situación de emergencia
Sumar califica lo que está ocurriendo como una “emergencia habitacional”. Los contratos firmados en 2020 durante la pandemia, cuando los precios del alquiler cayeron bruscamente, están a punto de finalizar. En los últimos años, el coste del alquiler ha subido entre un 30% y un 50%, y miles de familias se encuentran al borde del colapso financiero. El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, compartió recientemente cifras alarmantes que subrayan la magnitud del problema.
Díaz no oculta su descontento con la posición de los socialistas. En una conversación informal con periodistas, criticó abiertamente al ministro de Economía, Carlos Cuerpo, calificando su enfoque sobre la vivienda de “neoliberal”. Además, señaló discrepancias con el PSOE en cuanto a la fiscalidad de los fondos de inversión inmobiliaria (Socimis).
Discrepancias políticas
La tensión dentro de la coalición va en aumento. Díaz pretende forzar a los socialistas a definir con claridad su postura sobre la vivienda, llevando el proyecto de decreto a la comisión económica, el último paso antes de remitir el documento al Consejo de Ministros. Sumar espera que, en esta fase, quede claro quién está dispuesto a respaldar las medidas propuestas y quién optará por bloquearlas.
Paralelamente, Sumar prepara su propio proyecto de presupuestos para el próximo año. Díaz prometió presentarlo ya la semana que viene junto a otros partidos de la coalición. Según varios ministros, la relación interna en el bloque es mejor que hace unos meses, pese a que persisten las diferencias.
Batallas legislativas
Estos días, el Congreso debate otras iniciativas importantes. El ministro de Cultura y representante de Sumar, Ernest Urtasun, comentó el acuerdo alcanzado entre PP, PSOE y Junts, respaldado por Vox, PNV y UPN, para endurecer las sanciones por reincidencia. Urtasun reconoció que esta decisión formaba parte del pacto de coalición, aunque Sumar no la reciba con entusiasmo.
Durante la próxima semana, el Parlamento deberá examinar varios proyectos de ley clave, entre ellos relacionados con el trabajo y la economía social. Se espera que la ley de economía social, que anteriormente fue bloqueada, pueda ser aprobada en la comisión y remitida inmediatamente al Senado.
El futuro de las reformas
El destino de la ley de apoyo a personas dependientes también sigue siendo incierto. Dos enmiendas presentadas por el PNV y Junts podrían provocar el rechazo de toda la iniciativa si obtienen apoyo. Sin embargo, la ministra Bustinduy muestra un optimismo cauteloso, considerando que es poco probable que el Partido Popular respalde las propuestas de Junts, por lo que la ley podría superar la votación.
En general, las próximas semanas se perfilan intensas para el parlamento español. Los temas de vivienda, apoyo social y reformas laborales siguen en el centro del debate, y el resultado de las votaciones podría influir significativamente en el equilibrio de fuerzas dentro de la coalición gobernante.
Yolanda Díaz es una de las figuras más destacadas de la política española actual. Ocupa el cargo de vicepresidenta segunda y lidera el movimiento Sumar, que aglutina a fuerzas progresistas y de izquierda. Díaz es conocida por su firme compromiso con la justicia social, los derechos laborales y la protección de los grupos vulnerables. En los últimos años, se ha convertido en una pieza clave en las negociaciones dentro del gobierno de coalición y con frecuencia impulsa reformas de gran alcance.












