
Se desata un escandaloso proceso judicial en Madrid relacionado con intentos de influir en investigaciones que afectan a destacados políticos y empresarios. El juez Arturo Zamarriego apenas ha empezado a desenredar la madeja de acontecimientos, y la lista de testigos crece rápidamente. En la agenda del día está el interrogatorio del constructor Luis del Rivero, quien, según la investigación, fue el nexo entre los principales implicados y el fiscal Ignacio Stampa.
En el centro de la atención se encuentran la ex socialista Leire Díez y el empresario Javier Pérez-Dolset. Se les sospecha de organizar un entramado destinado a frenar investigaciones que podrían perjudicar a varios políticos y empresarios. Tras horas de declaraciones en el tribunal de Plaza de Castilla (Madrid), quedó claro que el caso está ganando impulso y que la lista de nombres implicados aumenta en cada sesión.
Un día de declaraciones y revelaciones inesperadas
La mañana comenzó caóticamente en el juzgado: Leire Díez casi cae ante el empuje de los periodistas y las audiencias empezaron recién entrada la tarde. El juez decidió escuchar las grabaciones realizadas por el fiscal Stampa, incluyendo una reunión en la oficina de Del Rivero y una conversación con el acusado de fraude Alejandro Hamlyn. Fallos técnicos y largas pausas prolongaron el proceso hasta la noche.
Durante la audiencia se supo que Díez y Pérez-Dolset se reunieron con el exsecretario de organización del PSOE, Santos Cerdán, después de que el presidente Pedro Sánchez publicara la carta sobre su esposa. Pérez-Dolset relató que recibió de una persona desconocida unas grabaciones realizadas por el controvertido comisario Villarejo, y pensó que podían ser de interés para los socialistas.
Un círculo de implicados que no deja de ampliarse
En una de las reuniones también estuvo presente el actual secretario de Estado de Telecomunicaciones, Antonio Hernando, quien en ese entonces trabajaba en la administración del gobierno. Según los acusados, los encuentros fueron organizados por la periodista Patricia López. Además, Pérez-Dolset asegura que entregó materiales sobre el seguimiento de Villarejo no solo a representantes del PSOE, sino también a políticos de PP, Vox, Podemos y Junts.
Ambos implicados insisten en que no se reconocen en las grabaciones de audio, y sus abogados exigen que las grabaciones sean excluidas del caso. Díez sostiene que su actividad estuvo ligada exclusivamente a investigaciones periodísticas y, tras la filtración de los datos, recibió amenazas y sufrió el hackeo de archivos personales.
Próximos pasos del tribunal
El tribunal aún debe escuchar a una serie de testigos para separar los hechos de las conjeturas. La defensa de Díez ya ha anunciado su intención de llamar a Patricia López, y posiblemente también a Cerdán y Hernando. Entre los posibles testigos se encuentran el juez jubilado Manuel García-Castellón y el principal acusado del caso Koldo, Víctor de Aldama.
Especial atención se centra en el próximo interrogatorio de Luis del Rivero, ex presidente de Sacyr y víctima del espionaje de Villarejo. Él estuvo presente en la reunión clave donde, supuestamente, Díez se presentó como enviada del PSOE y mano derecha de Serdán. Su testimonio podría ser decisivo para determinar si realmente se trataba de una investigación periodística o de un intento de presionar a la instrucción.












