
En 2025, la Comisión Europea anunció su intención de asignar a España casi 1.600 millones de euros para paliar las consecuencias de la devastadora inundación que afectó a la provincia de Valencia en otoño del año pasado. La mayor parte de esta suma —945 millones de euros— provendrá del Fondo de Solidaridad de la Unión Europea. Los 645 millones restantes corresponden a fondos previamente presupuestados en los fondos de cohesión, pero que ahora se redirigirán a la reconstrucción de las zonas afectadas.
El volumen total de la ayuda prevista no se limita a estos recursos. En breve, España recibirá otros 1.200 millones de euros del plan de recuperación revisado, aprobado recientemente por el Consejo de la UE. Estos fondos también se destinarán a la reparación de los daños causados por la catástrofe y a la restauración de la infraestructura.
Según las estimaciones del gobierno, los daños ocasionados por las precipitaciones extremas que azotaron la región en octubre de 2024 ascienden a unos 18.000 millones de euros. De este total, algo más de 4.300 millones podrían cubrirse con fondos europeos. Sin embargo, el presupuesto anual del Fondo de Solidaridad no supera los 1.200 millones de euros, lo que limita las posibilidades de financiación.
De los 945 millones de euros asignados del Fondo de Solidaridad, 100 millones ya fueron transferidos a España como anticipo en abril. Estos recursos están destinados a reparaciones urgentes de carreteras, restauración de patrimonio cultural, refuerzo de infraestructuras de protección y amplios trabajos de limpieza.
La reasignación de fondos de cohesión permitirá no solo restaurar las infraestructuras de transporte y los servicios sociales, sino también adaptar las infraestructuras a los nuevos desafíos climáticos. Para acceder a estos fondos, se requerirá una cofinanciación mínima por parte de las autoridades locales: solo el 5% del monto total.
La decisión de la Comisión Europea aún debe ser aprobada por el Consejo de la UE y el Parlamento Europeo, especialmente en lo que respecta a la asignación de 945 millones del Fondo de Solidaridad. Si la propuesta es aceptada, se tratará del segundo mayor desembolso en la historia del fondo—solo Italia recibió más fondos tras la serie de terremotos ocurridos entre 2015 y 2016.
Además de España, Francia también recibirá parte de la ayuda europea: más de 110 millones de euros se destinarán a la reconstrucción de las islas de Mayotte (Mayotte) y Reunión (Réunion), afectadas por los ciclones a finales de 2024 y principios de 2025.












