
En Alcalá de Henares arranca una ambiciosa transformación urbana: sobre antiguos terrenos industriales abandonados se construirá un moderno barrio residencial centrado en la sostenibilidad y el confort. La zona, donde durante años estuvieron situadas las fábricas de Roca, permanecía casi sin uso y separaba el casco histórico de otros barrios. Ahora, el objetivo es crear un espacio que conecte distintas partes de la ciudad y abra nuevas oportunidades para los vecinos.
El proyecto contempla la construcción de más de 2.500 nuevas viviendas, muchas de ellas destinadas a jóvenes familias y personas que buscan un hogar a un precio asequible. Se presta especial atención a las zonas verdes: el nuevo barrio contará con unos 80.000 metros cuadrados de parques y jardines, que se integrarán con el Parque O’Donnell ya existente. Una superficie similar estará destinada a espacios comerciales y dotaciones públicas, creando así no solo una zona residencial, sino también un nuevo polo de actividad y servicios.
La renovación del barrio incluye la construcción de nuevas escuelas, equipamientos municipales y modernos nodos de transporte. Los conductores dispondrán de 400 nuevas plazas de aparcamiento, mientras que los peatones disfrutarán de 30.000 metros cuadrados de paseos abiertos y seguros. A lo largo de las vías del tren se creará un corredor verde que unirá distintos barrios y facilitará los desplazamientos, haciéndolos más cómodos y agradables.
Tres nuevas plazas y conservación del patrimonio industrial
Los puntos clave del nuevo barrio serán tres plazas, cada una con una función específica. La primera, la «plaza del barrio», estará rodeada de edificios bajos y será un espacio para la vida diaria y la convivencia; aquí se habilitarán unas 500 viviendas con apoyo social. La segunda plaza funcionará como núcleo de transporte y centro social, mientras que la tercera, la «plaza institucional», marcará el acceso al casco histórico y resaltará el pasado industrial de Alcalá de Henares. En esta zona, se planea restaurar antiguos edificios industriales para mantener el vínculo con la historia de la fábrica Roca.
En el nuevo distrito también se instalará un centro multifuncional apto para eventos, conferencias y actividades culturales. Se espera que esto impulse la economía local y genere nuevas oportunidades de empleo. Los patios interiores de las viviendas se convertirán en oasis verdes, mientras que el tráfico de vehículos se dirigirá hacia la periferia, creando así un ambiente peatonal cómodo y seguro.
Una ciudad para vivir: nuevos estándares de confort
Las autoridades locales confían en que este proyecto permitirá cerrar brechas entre barrios, mejorar la accesibilidad y crear un entorno urbano más armonioso. Este espacio será mucho más que un área residencial: atraerá negocios, cultura y ocio. Alcalá de Henares apuesta por un desarrollo sostenible que combina innovación con respeto por el patrimonio histórico.












