
Gran operación en el mercado inmobiliario de Cataluña
El gobierno catalán ha anunciado la adquisición de 170 viviendas a la empresa InmoCaixa por unos 15 millones de euros. La formalización de la operación está prevista para el 13 de noviembre. Esta acción forma parte de un amplio programa para ampliar el parque público de viviendas y garantizar el mantenimiento del estatus de vivienda social para los inmuebles adquiridos.
Ubicación y detalles de la compra
Las viviendas incluidas en la operación se encuentran en tres municipios: Banyoles (Girona), Lleida y Mollet del Vallès (Barcelona). El precio medio de cada piso fue de 88.200 euros. Esta es ya la tercera compra similar a InmoCaixa, y el número total de pisos adquiridos desde el inicio del mandato de Salvador Illa ha alcanzado los 843. Las autoridades insisten en que estas medidas buscan garantizar el acceso a la vivienda a largo plazo para los residentes de la región.
Tensión social y respuesta del gobierno
La adquisición de estas viviendas coincide con un periodo de tensión social por la cuestión del alquiler. Desde hace más de siete meses, 68 familias de Banyoles, Sentmenat, Sitges y Palau-solità i Plegamans mantienen una huelga de alquileres en viviendas de protección oficial gestionadas por InmoCaixa. Durante este tiempo, los inquilinos han retenido alrededor de 230.000 euros en pagos de alquiler. El ejecutivo catalán subraya que su prioridad es garantizar el derecho a la vivienda y no convertir la propiedad inmobiliaria en un activo financiero.
Planes para seguir ampliando el parque público
Además de los pisos ya adquiridos, las autoridades catalanas están negociando la compra de otros 1.107 inmuebles. Si se cierran los acuerdos, el parque público sumará más de 1.900 nuevas viviendas. El mismo día en que se formalice la operación con InmoCaixa, está prevista la firma de un acuerdo con la formación Comuns sobre desalojos y regulación de los grandes propietarios. El objetivo es reforzar el enfoque social de la política de vivienda de la región.
Reacción social y perspectivas
El acceso a la vivienda sigue siendo uno de los desafíos más graves para el Govern catalán. La compra masiva de pisos a InmoCaixa se percibe como un intento de recuperar para el sector público inmuebles que, de otro modo, podrían salir al mercado libre y perder su función social. En un contexto de subida de alquileres y de dificultades de acceso para los jóvenes, estas medidas adquieren especial relevancia. Se espera que el 13 de noviembre sea una fecha clave para el futuro de la política de vivienda en la región, mientras las organizaciones sociales siguen reclamando la transferencia de más viviendas del sector privado al público.












