
En España ha surgido un debate sobre las estadísticas de las causas de los incendios forestales. El Ministerio del Interior explicó que solo alrededor de un tercio de todos los incendios están realmente relacionados con acciones intencionadas, a pesar de que previamente se manejaban cifras considerablemente más elevadas.
El debate fue provocado por declaraciones de un líder de uno de los principales partidos políticos, quien afirmaba que el 80% de los incendios en España son causados por incendios provocados. En respuesta, representantes del gobierno subrayaron que esas cifras no se corresponden con la realidad. Según la Guardia Civil, encargada de la protección medioambiental, una parte significativa de los casos permanece con causa desconocida, y entre aquellos donde se estableció el origen, solo un tercio corresponde a incendios intencionados.
El resto de los casos se debe a acciones imprudentes de personas o a factores naturales. Entre las imprudencias se incluyen, por ejemplo, la quema inadecuada de restos vegetales o la falta de cumplimiento de las normativas contra incendios en ciertos periodos. Otro tercio de los incendios tiene causas naturales, como rayos o condiciones meteorológicas extremas.
Las autoridades también hacen hincapié en la diferencia entre los pirómanos y las personas con trastornos mentales que provocan fuegos por otras motivaciones. En el primer caso se trata de acciones delictivas, mientras que en el segundo son personas que requieren atención médica.
Desde principios de junio, cuando comenzó la campaña de prevención y extinción de incendios forestales, en España han sido detenidas 33 personas sospechosas de estar involucradas en los incendios. Además, actualmente se están llevando a cabo más de 90 investigaciones relacionadas con estos siniestros. Representantes del ministerio destacan que este tipo de investigaciones requieren tiempo y un trabajo minucioso, ya que a menudo resulta extremadamente difícil determinar la causa exacta.
El ministro de Agricultura también señaló que en el país predominan los casos de incendios involuntarios relacionados con negligencia, más que con intención deliberada. Según sus palabras, muchos fuegos se producen porque las personas no toman precauciones básicas al manejar fuego, especialmente en áreas rurales.
Las autoridades instan a la ciudadanía a cumplir las normas de seguridad contra incendios y recuerdan que incluso una pequeña imprudencia puede tener graves consecuencias. En un clima caluroso y seco, el riesgo de propagación del fuego es especialmente alto, por lo que la responsabilidad individual es un factor clave en la lucha contra los incendios forestales.
Así, las estadísticas oficiales desmienten las estimaciones exageradas sobre la proporción de incendios intencionados y subrayan la importancia de un enfoque integral para la prevención e investigación de las causas de los incendios.












