
La noche del 31 de octubre, en el barrio de Carabanchel, Madrid, ocurrió un incidente digno de una película de acción. Varios coches de alta gama bloquearon el paso a un vehículo en el que se encontraba Juan María Gordillo Plaza, de 38 años, conocido en los círculos criminales como Niño Juan. Individuos armados con pistolas lo sacaron del coche y se lo llevaron a un destino desconocido.
El secuestro fue rápido y perfectamente coordinado. Los atacantes actuaron con decisión, sin dejar margen para reaccionar. Toda la operación duró apenas unos minutos. Llama la atención que ninguno de los allegados del secuestrado presentó denuncia ante la policía, lo que añade aún más misterio al caso.
Ya al día siguiente se supo que Niño Juan había sido liberado. Recuperó la libertad unas 24 horas después del secuestro. Por ahora se desconocen los detalles de su liberación, pero la policía trabaja activamente para esclarecer los hechos. Los investigadores intentan identificar a los atacantes y los posibles motivos detrás de este audaz crimen.
Pasado criminal y misterios del secuestro
Gordillo Plaza es una figura sobradamente conocida en el mundo criminal de España. Acumula decenas, si no cientos, de detenciones, y su nombre aparece en numerosos informes policiales e internacionales. Desde muy joven se hizo famoso como uno de los aluniceros más astutos: delincuentes especializados en robos usando coches como arietes. Su carrera criminal comenzó en la adolescencia y desde entonces no ha dejado de estar en el punto de mira de las fuerzas de seguridad.
En esta ocasión, se desplazaba en un coche registrado a nombre de un familiar, un detalle que también ha despertado el interés de los investigadores. A lo largo de los años, El Niño Juan ha estado implicado en numerosos robos, asaltos a almacenes, robos de camiones y audaces atracos cometidos con vehículos de alta gama. Su vida ha sido una sucesión de arrestos, fugas y breves periodos en prisión.
La policía busca respuestas
En estos momentos, las autoridades intentan averiguar qué motivó la rápida liberación del secuestrado. No se descarta un ajuste de cuentas entre bandas criminales o un intento de presionar al propio Gordillo Plaza. Por ahora, no se han hecho públicas versiones oficiales, pero se sabe que la investigación sigue abierta y la policía no descarta ninguna hipótesis.
El secuestro y posterior liberación del Niño Juan han vuelto a poner el foco en el problema de la delincuencia organizada en España. Este caso sirve como un nuevo recordatorio de que incluso los criminales más experimentados pueden convertirse en víctimas de sus propios colegas. Se espera que en los próximos días aparezcan nuevos detalles que, quizás, arrojen luz sobre la enigmática historia del secuestro y liberación de uno de los aluniceros más conocidos del país.












