
Nuevo récord en construcción: Valdebebas marca un antes y un después
En el barrio de Valdebebas, al norte de Madrid, se ha completado la construcción de un gran complejo residencial, ya considerado el edificio híbrido industrializado más grande del país. El proyecto, impulsado por Dazia Capital y Aermont Capital, destaca como un hito para el sector de la construcción en España. En tan solo 18 meses se levantó un edificio de ocho plantas con casi 20.000 metros cuadrados, diseñado para albergar 500 viviendas.
La característica principal del complejo es el uso de la innovadora tecnología CREE Buildings, que combina madera y hormigón. Esto ha permitido acelerar el proceso y reducir significativamente el impacto medioambiental. El montaje de la estructura portante tomó solo 77 días, y cada nuevo módulo terminado se añadía cada 11 días. Este ritmo fue posible gracias al alto nivel de prefabricación: las fachadas, balcones e incluso los bloques de ventanas llegaban completamente montados desde fábrica.
Tecnología y equipo: los actores detrás del proyecto
En el desarrollo del complejo participaron el estudio de arquitectura Ortiz y León, la ingeniería Valladares y el fabricante de estructuras modulares Molins. Su trabajo conjunto hizo realidad el ambicioso objetivo de ofrecer viviendas modernas para jóvenes profesionales, estudiantes y clientes corporativos, priorizando el confort y la flexibilidad. El edificio no solo ofrece apartamentos con servicios, sino también amplias zonas comunes: gimnasio, coworking, piscina, áreas ajardinadas y una terraza en la azotea.
El proyecto está dirigido a quienes valoran la movilidad y los estándares modernos de vida. Ante la escasez de mano de obra cualificada, el enfoque industrializado permitió reducir en tres cuartas partes la cantidad de trabajadores en la obra, trasladando la mayoría de las tareas a condiciones controladas en fábrica. Esto no solo aceleró el proceso, sino que también incrementó la seguridad laboral.
Ecología y eficiencia: una nueva visión para la construcción urbana
La implementación de un sistema híbrido con columnas de madera y forjados combinados permitió reducir el uso de hormigón y disminuir las emisiones de CO₂ en un 70% en comparación con los métodos tradicionales. El complejo obtuvo la prestigiosa certificación medioambiental BREEAM en nivel ‘Excellent’, y la huella de carbono total a lo largo de todo su ciclo de vida es un 40% menor que la de proyectos similares.
La construcción industrializada también redujo en un 70% la cantidad de residuos y bajó la contaminación acústica a más de la mitad. Este enfoque cobra cada vez más relevancia en las grandes ciudades, donde la ecología y la calidad de vida son prioridades. Según los expertos, proyectos de este tipo pueden atraer a jóvenes profesionales al sector y marcar nuevos estándares para el desarrollo urbano futuro.












