
La situación del tráfico ferroviario entre Madrid y Málaga generó preocupación entre muchos residentes de Andalucía. Se temía que la ausencia de trenes AVE directos causaría una fuerte caída del turismo y pérdidas en el sector hotelero. Sin embargo, como señala El Pais, la realidad ha sido diferente: la ciudad mantiene altos niveles de ocupación hotelera y dinamismo en los servicios, a pesar de los problemas temporales en el transporte.
En los últimos años, Málaga vive un verdadero auge hotelero. Desde 2020, la capacidad de alojamiento ha crecido en un tercio. Los hoteles boutique modernos, como Well & Come en la calle Madre de Dios, registran casi plena ocupación durante Semana Santa. El precio medio por habitación alcanza aquí los 230 euros por noche, mientras que en Only You Málaga llega a 425 euros. Directivos del sector destacan que el buen tiempo y el gran interés por las fiestas han sido claves para atraer visitantes, pese a los inconvenientes ferroviarios.
Reacción del sector
Anteriormente, representantes de las autoridades locales y asociaciones del sector pronosticaron pérdidas de hasta 1.300 millones de euros debido a la suspensión temporal del AVE. Algunos funcionarios incluso calificaron la temporada de Semana Santa como un fracaso y amenazaron con demandas al gobierno. Sin embargo, a principios de la semana la postura cambió: el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, reconoció que el impacto de las restricciones al transporte fue mínimo. Según El Pais, Renfe mantuvo 15 servicios diarios entre Madrid y Málaga con transbordo en autobús en Antequera, lo que permitió conservar gran parte del flujo de pasajeros.
En la Asociación de Restauradores de Málaga señalan que la facturación de este año es comparable a la del año pasado y que el impacto de la suspensión del AVE no se siente tan agudamente como se esperaba. Al mismo tiempo, la Asociación de Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos) ha registrado una ligera disminución en la ocupación respecto a años anteriores, aunque subraya que este descenso se compensa con el aumento de visitantes extranjeros.
Demanda internacional
En los hoteles de Málaga y la costa predominan los turistas del Reino Unido, los Países Bajos y Suecia. En algunos establecimientos, la proporción de huéspedes extranjeros alcanza el 90%. En el Zenit, por ejemplo, afirman que los viajeros internacionales compensan la caída de la clientela nacional. Marbella y Torremolinos también registran altos niveles de ocupación, especialmente en hoteles de categoría premium. Zonas del interior, como Gaucín, atraen a viajeros de Australia, Nueva Zelanda y países del Sudeste Asiático, impulsados por la búsqueda de tranquilidad ante conflictos internacionales.
Responsables hoteleros señalan que el principal problema siguen siendo las frecuentes cancelaciones de reservas, motivadas por la incertidumbre sobre el restablecimiento del enlace ferroviario directo. Sin embargo, en general, aseguran que la temporada es comparable a la del año pasado e incluso la supera en ingresos en algunos casos.
Impacto económico
Según la Universidad de Málaga, solo el 5% de los turistas españoles proceden de Madrid, mientras que el 77% llega desde otras regiones de Andalucía. El gasto medio por visitante en la ciudad es de 372 euros al día, de los cuales el 40% se destina al alojamiento. Durante la Semana Santa del año pasado, los turistas generaron casi 3.000 empleos a tiempo completo. Un análisis de russpain.com señala que, incluso con la disminución del flujo interno, la demanda internacional puede sostener la economía regional a un nivel elevado.
En los últimos años, el sector hotelero español ha enfrentado diferentes desafíos: desde la pandemia hasta cambios en las normativas de servicio. Por ejemplo, en 2030 desaparecerán los habituales envases pequeños de gel y champú en los hoteles europeos, un tema que ya se debate entre los profesionales del sector. Más información sobre estos cambios en el artículo sobre las nuevas normativas para hoteles en Europa. Estos cambios muestran cómo la industria de la hospitalidad se adapta rápidamente a nuevas circunstancias y requisitos del mercado.
Recordando eventos recientes, cabe destacar que en 2024 las preocupaciones respecto a una posible caída del turismo por motivos climáticos no se materializaron: a pesar de las lluvias, la ocupación hotelera se mantuvo elevada. En 2025, pese a la inestabilidad en el sistema de transporte, Málaga volvió a consolidarse como uno de los destinos más demandados para vacaciones en España. Esto confirma la solidez del sector y su capacidad para responder rápidamente a desafíos externos.












