
En Extremadura se intensifica un conflicto político: la presidenta regional, María Guardiola, hizo duras declaraciones sobre la vulneración de los derechos electorales de los ciudadanos. Tras dos días de silencio, acusó públicamente que a los habitantes de la región se les negó la posibilidad de votar. Según afirmó, las conclusiones de la investigación son irrelevantes, ya que lo más importante es el hecho mismo de la desaparición de las papeletas.
El escándalo estalló en la recta final de la campaña electoral. En la pequeña localidad de Fuente de Cantos, en la provincia de Badajoz, se sustrajeron de noche 124 papeletas electorales de una oficina postal. Este incidente desató una intensa controversia y acusaciones contra el sistema electoral. Guardiola afirmó que «la democracia la están arrebatando a la vista de todos» y prometió no guardar silencio ante lo ocurrido. Además, presentó una queja ante la comisión electoral.
Reacción de los partidos
La dirección del Partido Popular apoyó de inmediato la postura de Guardiola. A ella se sumaron otros líderes regionales, incluido el presidente de Valencia. Pusieron en duda la fiabilidad del proceso electoral, a pesar de que la investigación consideraba el suceso como un delito común y no como un sabotaje político.
El servicio postal ha confirmado oficialmente: desde la oficina fueron sustraídos no solo las papeletas electorales, sino también 14.000 euros en efectivo, así como mercancías y material de oficina. Además, en localidades vecinas se registraron otros dos intentos de robo en oficinas de correos. A quienes les robaron su voto, se les ha prometido la posibilidad de volver a votar.
La investigación continúa
Las autoridades de Badajoz informaron que la investigación se lleva a cabo bajo el delito de delincuencia común. Según sus datos, robos similares ya habían ocurrido antes y el principal objetivo de los delincuentes era el dinero. Posteriormente, la caja fuerte con las papeletas fue hallada calcinada en las afueras de Talavera la Real. Cerca se encontraron documentos quemados, que ahora están siendo analizados por expertos —es posible que se trate de las papeletas robadas.
Según datos preliminares, la caja fuerte fue forzada con un equipo especial similar a una lanza térmica. La investigación del caso sigue en marcha y aún no está claro si será posible reconstruir todos los detalles del incidente.
La postura de Guardiola
María Guardiola, que llevaba dos días sin aparecer en público y había rechazado participar en el último debate televisivo electoral, ofreció una rueda de prensa en Talayuela —la ciudad con mayor proporción de inmigrantes de la región. Reiteró que considera lo sucedido como un atentado contra el derecho de los ciudadanos a elegir a sus gobernantes. Según ella, 124 personas se quedaron sin la oportunidad de expresar su voluntad, y esto no debe pasar desapercibido.
Guardiola señaló que no culpa directamente a ningún partido, pero instó a todos los políticos a prestar atención a la situación. También afirmó que no espera que el incidente influya en el resultado de las elecciones y subrayó que su objetivo es el desarrollo de la región y una política eficaz.
Repercusión pública
Los periodistas preguntaron por qué Guardiola no esperó las conclusiones oficiales de la investigación. Ella respondió que, para ella, lo más importante es el hecho mismo de la violación de los derechos de los votantes, más allá de los motivos de los autores. En su opinión, todas las fuerzas políticas debieron haber condenado lo sucedido.
Consultada sobre el debate televisivo, Guardiola admitió que no lo vio y que no se arrepiente de ello. Mientras tanto, la investigación continúa y la polémica en torno a las papeletas robadas sigue vigente.











