
El viernes, España fue testigo de una nueva ola de protestas entre los profesionales sanitarios. Médicos de diferentes regiones suspendieron nuevamente sus actividades para expresar su descontento con las reformas propuestas a la legislación laboral que regula su profesión. Las manifestaciones se extendieron por decenas de ciudades, y en Madrid una columna de médicos marchó desde el Parlamento hasta el Ministerio de Sanidad.
Las principales organizaciones profesionales, incluida la Confederación de Sindicatos Médicos y el sindicato de médicos andaluz, encabezaron la convocatoria. A ellas se sumaron otras entidades influyentes que representan los intereses del colectivo médico. Las principales demandas de los manifestantes son la creación de un estatus legal específico para los médicos, diferenciado del resto de trabajadores del sistema sanitario, así como la implantación de un sistema justo de clasificación y registro de las horas trabajadas. Se subraya especialmente la problemática de las horas extra, el descanso y la conciliación de la vida laboral y personal. Además, los profesionales sanitarios exigen que las guardias sean tenidas en cuenta para calcular las pensiones.
El Ministerio de Sanidad, por su parte, no está de acuerdo con las propuestas de los sindicatos. El departamento considera que una ley específica solo para los médicos podría generar caos y desigualdad en el sistema. Los funcionarios subrayan que parte de las demandas excede sus competencias y está regulada por la legislación laboral general y por decisiones de las autoridades regionales. En el proyecto de reforma, el ministerio propone limitar la semana laboral a 48 horas, incluyendo las guardias, y no permitir turnos de más de 17 horas.
A pesar de tres años de negociaciones, las partes no han logrado llegar a un compromiso. La última reunión de esta semana no ofreció resultados, y el ministerio no tiene intención de retirar su propuesta de reforma, que ya incorpora sugerencias de las comunidades autónomas. Por su parte, los médicos consideran que las nuevas normas empeoran sus condiciones respecto a versiones anteriores del documento.
Esta es ya la segunda gran huelga de sanitarios en lo que va de año: la anterior tuvo lugar en junio y fue la primera en los últimos cinco años. Las asociaciones profesionales insisten en que sin condiciones laborales justas es imposible mantener un alto nivel de atención médica y retener especialistas en el sistema. A la protesta se han sumado otros sindicatos que representan a trabajadores de la sanidad, quienes también exigen la continuación de las negociaciones y la revisión de los puntos conflictivos de la reforma.












