
Las regiones sur y este de España se encuentran hoy en el centro de la atención debido a condiciones meteorológicas extremas. En Andalucía y la Comunidad Valenciana se ha declarado el nivel máximo de alerta: los meteorólogos prevén que en 12 horas podrían caer más de 250 litros de lluvia por metro cuadrado. Esta intensidad de precipitaciones puede provocar rápidas crecidas de los ríos e inundaciones en las calles.
La situación es especialmente complicada en el Valle del Almanzora y la zona de Los Vélez, en la provincia de Almería, así como en la costa de la provincia de Valencia. Desde la noche se registran lluvias torrenciales continuas en estas áreas. En algunas zonas de Almería pueden acumularse hasta 120 litros de lluvia en medio día, mientras que en la costa valenciana la cifra puede llegar a 180 litros. Según las primeras estimaciones, el total acumulado en 24 horas podría superar los 250 litros.
Las autoridades recomiendan encarecidamente a los vecinos no salir de casa si no es necesario y seguir atentamente las actualizaciones de los servicios de emergencia. Se presta especial atención a las zonas bajas y áreas susceptibles a inundaciones repentinas. En las redes sociales circulan advertencias sobre el riesgo de crecidas súbitas y la importancia de extremar la precaución.
Ampliación de la alerta
Además de Andalucía y la Comunidad Valenciana, se ha declarado un nivel de peligro elevado en Murcia, Castilla-La Mancha y Ceuta. En estas zonas rige la alerta naranja, lo que también implica un riesgo significativo para la población. Se esperan lluvias intensas y tormentas que pueden ir acompañadas de ráfagas de viento y granizo.
En Andalucía, Murcia y la Comunidad Valenciana también se han emitido avisos de tormenta. En la costa andaluza y en Ceuta se registran fuertes oleajes, lo que complica la situación para residentes y turistas. Las autoridades recomiendan evitar acercarse a las playas y no aproximarse a la línea de costa.
La situación en Canarias
En las Islas Canarias la situación meteorológica se está estabilizando gradualmente, aunque las siete islas siguen en estado de alerta. Allí se mantiene la alerta amarilla por fuertes vientos y oleaje. La excepción es La Palma, donde sigue vigente la alerta naranja por la persistencia de la tormenta y ráfagas de viento muy intensas.
Las autoridades locales en Canarias continúan supervisando la situación y advierten sobre posibles interrupciones en el transporte y los servicios públicos. Se aconseja a los residentes y visitantes del archipiélago extremar las precauciones, especialmente en las zonas costeras y elevadas, donde el viento alcanza su máxima intensidad.
Recomendaciones y medidas de seguridad
Los servicios de emergencia en todo el país operan en modo reforzado. En las localidades donde se ha declarado el nivel rojo de alerta, se han desplegado brigadas de rescate adicionales y equipos para responder de forma rápida ante posibles situaciones de emergencia. Las autoridades recuerdan la importancia de seguir las instrucciones de protección civil y no intentar cruzar carreteras inundadas.
Se recomienda a los residentes preparar con antelación reservas de agua, alimentos y medicamentos, así como comprobar el correcto funcionamiento de los medios de comunicación. Se presta especial atención a las personas mayores y a las familias con niños, a quienes se aconseja no salir a la calle salvo en caso de estricta necesidad. Si la situación empeora, los servicios de emergencia están preparados para evacuar las zonas más vulnerables.
Los meteorólogos destacan que fenómenos meteorológicos como estos son poco frecuentes en España durante diciembre, y piden no ignorar las alertas. Se espera que las lluvias y tormentas continúen al menos hasta la mañana del día siguiente, tras lo cual la situación empezará a normalizarse gradualmente.












