
En noviembre, los residentes y visitantes de Barcelona enfrentarán nuevas interrupciones en el servicio del tranvía. Tras prolongadas negociaciones entre los sindicatos y la empresa operadora TRAM, los trabajadores de las dos líneas —Trambaix y Trambesòs— han decidido volver a parar la circulación. El motivo: la falta de avances en cuestiones de aumento salarial y mejora de las condiciones laborales.
El calendario de huelgas ya está definido: los tranvías no circularán los días 10, 17, 21 y 28 de noviembre. En esas fechas, los pasajeros tendrán que buscar alternativas de transporte, ya que el servicio se reducirá al mínimo. En horas punta (de 6:30 a 9:30 y de 16:00 a 20:00) solo funcionará el 40% de los tranvías habituales, y el resto del tiempo apenas el 20%. Esto significa que, durante el día, los tranvías pasarán con muy poca frecuencia y los vagones podrían ir abarrotados.
Motivos del conflicto y exigencias de los trabajadores
El personal de las líneas de tranvía exige una actualización salarial acorde con la inflación y reclama mayores inversiones en mantenimiento técnico y seguridad. Consideran que solo así se puede garantizar un transporte municipal estable y de calidad. Las negociaciones con la dirección de TRAM llevan ya más de un año, pero no se ha alcanzado ningún acuerdo. Los empleados destacan que se ven obligados a tomar medidas extremas para lograr condiciones laborales justas y mantener un alto nivel de servicio para los usuarios.
Impacto en los ciudadanos y perspectivas futuras
Miles de usuarios del tranvía se ven afectados, especialmente en los días laborables, cuando el sistema de transporte soporta su mayor demanda. Se prevén retrasos, aglomeraciones en las paradas y posibles problemas con las conexiones. Los representantes sindicales advierten que, si no hay cambios, las huelgas podrían continuar en diciembre. Por ahora, la dirección de la empresa no muestra disposición para nuevas negociaciones y el conflicto sigue sin resolverse. Se recomienda a los pasajeros planificar sus rutas con antelación y estar atentos a posibles cambios en los horarios.
En general, noviembre se presenta complicado para quienes dependen de la red de tranvías de Barcelona. El futuro del transporte público y las condiciones laborales de sus trabajadores siguen siendo inciertos.












