
En el Congreso de los Diputados de España se ha desatado un nuevo conflicto político: varios grupos parlamentarios han anunciado su decisión de no asistir al acto oficial dedicado al cincuentenario de la monarquía. Entre quienes han optado por el boicot se encuentran representantes de Sumar, Compromís, Esquerra Republicana y EH Bildu. Su decisión responde a que, en su opinión, la Casa Real aún no ha mostrado una ruptura clara con la herencia del franquismo (Francisco Franco).
El acto, programado para el 21 de noviembre, está previsto que se celebre en el hemiciclo del Congreso. Durante la jornada se pretende debatir sobre el papel de la monarquía en la transición a la democracia. Sin embargo, para varios diputados este formato resulta inaceptable: consideran que, sin una condena explícita al régimen franquista y sin transparencia total en cuestiones históricas como el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 (23-F), su participación en estas celebraciones es imposible.
Dentro de la propia coalición Sumar continúa el debate sobre la conveniencia de acudir al aniversario, aunque la mayoría apuesta por el boicot. Según los diputados más críticos, la monarquía todavía no ha hecho una valoración clara de su pasado ni ha condenado públicamente las acciones de la dictadura. Además, les indigna que el exrey Juan Carlos I (Juan Carlos I), en sus memorias publicadas en Francia, hable abiertamente de su estrecha relación con Franco, lo que alimenta aún más la polémica sobre el papel de la monarquía en la historia reciente del país.
Quiénes participarán y cuál es el programa
Los organizadores invitaron al encuentro a destacados periodistas y políticos, entre ellos Miquel Roca y Miguel Herrero, quienes participaron en la elaboración de la Constitución, así como a la académica Adela Cortina y a la directora del Centro de Investigaciones Políticas y Constitucionales, Rosario García Mahamut. La discusión será moderada por los periodistas Fernando Ónega e Iñaki Gabilondo.
Curiosamente, el propio Juan Carlos I no ha sido invitado a ninguno de los actos organizados por el aniversario. Desde su abdicación en 2014 y su traslado a Abu Dabi, no participa en eventos oficiales de la familia real. Esta decisión responde al deseo de distanciar la actual monarquía de las páginas más polémicas del pasado.
Reacciones de la sociedad y la clase política
El boicot por parte de varios diputados ha generado una gran repercusión social. En la sociedad han resurgido debates sobre el papel de la monarquía en la España actual y la necesidad de revisar ciertos acontecimientos históricos. Para algunos, negarse a participar en el aniversario es una cuestión de principios; para otros, es una falta de respeto a las instituciones del Estado.
Mientras algunos políticos insisten en la necesidad de dialogar abiertamente sobre el pasado, otros consideran que gestos como estos solo profundizan la división social. Lo que está claro es que el aniversario de la monarquía este año no solo ha sido motivo de celebración, sino también un detonante para nuevas discusiones sobre el futuro del país y su memoria histórica.











