
En los últimos meses, en España se han multiplicado los casos de asaltos a ciudadanos en sus propios hogares, lo que ha generado preocupación entre muchos residentes del país. Un reciente incidente en Polinyà del Xúquer, provincia de Valencia, ilustra cómo un perro común puede cambiar el curso de los acontecimientos y evitar un delito grave. Según informa El País, un intento de secuestro terminó en fracaso para los delincuentes gracias a la rápida reacción de la mascota y a la eficiente intervención policial.
La noche del 30 de octubre, una mujer que se encontraba en casa escuchó ruidos sospechosos cerca de la puerta principal. Al abrir la puerta, se topó con un hombre desconocido que, según ella, hablaba con un acento característico de Europa del Este. El hombre la agarró del brazo e intentó sacarla del piso por la fuerza, exigiéndole a gritos que se fuera con él. En ese momento, el perro de la mujer atacó repentinamente al intruso y le mordió en la pierna, lo que permitió que la víctima se liberara. La mujer sufrió heridas en la cara y las manos, y necesitó atención médica.
Investigación y pruebas
Inmediatamente después del incidente, agentes de la Guardia Civil comenzaron a revisar las grabaciones de las cámaras de videovigilancia instaladas en la ciudad. En las imágenes se observaba que en el ataque participaron cuatro personas, todas con el rostro cubierto y actuando de manera coordinada. Cada uno desempeñó un papel específico, lo que indica que el crimen fue meticulosamente planeado. Un policía local desempeñó un papel clave al escuchar los gritos, salir corriendo a la calle y fijarse en el vehículo utilizado por los agresores para huir. Logró memorizar la matrícula del coche, lo que resultó esencial para el avance de la investigación.
La operación, bajo el nombre en clave Nidorino, arrancó con la revisión del vehículo, que resultó estar alquilado a nombre de un vecino de Algemesí. Posteriormente, el automóvil fue hallado calcinado y sin matrículas en la localidad cercana de Benicull de Xuquer. El titular del vehículo intentó denunciar la supuesta sustracción del mismo, pero su testimonio generó sospechas entre los investigadores. Durante el interrogatorio, se descubrió que lo había alquilado para su sobrino, quien no tenía permiso de conducir. La vestimenta del sobrino coincidía con la de uno de los atacantes captados en vídeo. Ya en noviembre de 2025, este joven de 21 años fue arrestado como presunto responsable de la organización del delito, intento de secuestro, daños materiales y falsificación de documentos.
Búsqueda de cómplices
La investigación posterior permitió identificar a otros dos implicados en el ataque. Ambos resultaron ser jóvenes de Algemesí, de 20 y 21 años, también con ciudadanía española. Su aspecto y vestimenta coincidían con los individuos registrados en las grabaciones de vídeo. En diciembre de 2025, fueron detenidos bajo cargos de pertenencia a grupo criminal, tentativa de secuestro y daños a la propiedad ajena.
Una atención especial de los investigadores recayó sobre el cuarto implicado, quien supuestamente fue el ejecutor material del ataque. Para localizarlo, la policía contactó con centros médicos de Valencia para averiguar si alguien había acudido con una mordedura de perro en la pierna. En uno de los ambulatorios, los empleados recordaron a un hombre con acento de Europa del Este que no presentó documentación, pero se quejaba de una herida. Mediante la base de datos policial y reconocimiento fotográfico, la víctima identificó al agresor sin dudas. Resultó ser un ciudadano ucraniano de 40 años, residente en Valencia. Al ser detenido, presentaba marcas de mordedura en la pierna derecha.
Motivos y detalles
La investigación señala que los instigadores del ataque fueron conocidos de la víctima residentes en Algemesí, familiarizados con su estilo de vida. Sabían de la situación acomodada de la familia y decidieron organizar un secuestro, contratando para ello a un ejecutor de Europa del Este a cambio de una recompensa. Los cuatro detenidos están acusados de pertenencia a grupo criminal, tentativa de secuestro y daños materiales.











