
En Tarragona, el tribunal ha tomado una decisión inusual: a dos hombres, de 61 y 54 años, se les ha prohibido utilizar los autobuses municipales durante doce meses. ¿El motivo? Robos reiterados a pasajeros del transporte público. Esta medida es el resultado de una investigación iniciada tras una serie de denuncias sobre la desaparición de objetos personales en autobuses de la ciudad.
La policía detuvo a los sospechosos el 22 de octubre. Resultó que no era la primera vez que los hombres llamaban la atención de las autoridades: ya tenían órdenes de búsqueda y detención por robos y por participación en un grupo criminal. Al momento de la detención, llevaban ropa para cambiarse y artículos para ocultar su rostro, todo con el objetivo de evitar las cámaras de videovigilancia y no ser reconocidos por los pasajeros.
La investigación determinó que en los últimos meses estos dos hombres cometieron al menos nueve robos en autobuses del operador municipal. Seleccionaban rutas y horarios cuidadosamente para pasar desapercibidos. Para ello, cambiaban habitualmente de aspecto y procuraban no llamar la atención. Sin embargo, las cámaras de seguridad y la labor de la policía permitieron identificar sus rutinas y detenerlos en flagrante delito.
Tras examinar el caso, el tribunal respaldó la petición de la fiscalía y emitió una prohibición temporal para que los detenidos usen el transporte público municipal. Ahora tendrán que buscar otras formas de moverse por la ciudad, mientras los pasajeros pueden sentirse más tranquilos.












