
El multimillonario mercado de la V16: cómo las nuevas normas han transformado el sector
A partir de principios de 2026, entra en vigor en España un requisito obligatorio: cada conductor deberá llevar en su vehículo una baliza de emergencia V16. Esta medida ya ha provocado un aumento drástico en la demanda de estos dispositivos. Según estimaciones, en el país hay más de 28 millones de conductores registrados y casi 25 millones de vehículos tendrán que estar equipados con las nuevas balizas. El precio medio de cada dispositivo ronda los 45 euros, lo que genera un mercado que supera los mil millones de euros solo en el primer año de aplicación de la normativa.
La implantación de la V16 no solo se ha convertido en una cuestión de seguridad, sino también en una fuente de importantes ingresos para los fabricantes. La ausencia de la baliza ahora puede suponer multas de hasta 200 euros, un incentivo añadido para la demanda. Como resultado, el mercado ha quedado bajo el control de un grupo reducido de empresas que compiten intensamente por una parte de este lucrativo segmento.
¿Quién controla la fabricación?: empresas españolas y asiáticas en competencia
Actualmente, el mercado de la V16 está dominado por 29 empresas que han logrado la aprobación oficial para la producción. Solo siete de ellas son españolas, entre las que se encuentran Oversunenergy, Mirovi, Plásticos Erum, Broad Telecom, Energía Eléctrica Eficiente, Atressa Global Corporation y Kepar Electrónica. Sin embargo, su cuota en el total de la producción es limitada: cuentan con solo 29 de los 243 modelos presentes en el mercado.
La mayoría de los dispositivos provienen de Asia, donde los costes de producción son considerablemente más bajos. La empresa china Ningbo Chakesi Electronic, que opera para Limburg Technology Limited, lidera el mercado: solo este fabricante ofrece 110 modelos, lo que representa casi la mitad de todas las opciones disponibles. Las empresas españolas, a pesar de su presencia local, no pueden competir en precio con los fabricantes asiáticos, cuyos dispositivos a veces cuestan la mitad.
Precios y opciones: cómo evitar pagar de más por una V16
La mayoría de los modelos V16 se venden entre 45 y 55 euros, aunque en el mercado también existen alternativas más asequibles. Algunos dispositivos, disponibles en plataformas online populares, cuestan menos de 30 euros. Por ejemplo, modelos como SOOS V16, eBOX V16 IoT o Extrastar MOD-V16 pueden adquirirse por 20–25 euros. Estas opciones resultan especialmente atractivas para quienes buscan cumplir con la normativa sin gastar de más.
Todos los modelos V16 homologados están disponibles públicamente en la web de la DGT. Con una comparación y una búsqueda cuidadosa, es posible elegir la opción más adecuada, que tendrá una vida útil de al menos 12 años. Esto permite a los conductores no solo cumplir la ley, sino también ahorrar una suma considerable.
El futuro del mercado: competencia y perspectivas
Con el aumento de fabricantes y modelos, la competencia en el mercado de la V16 se intensifica. Las empresas españolas intentan mantenerse posicionadas gracias a la calidad y la innovación, pero por ahora siguen perdiendo terreno en precio frente a sus rivales asiáticos. Se espera que en los próximos años los dispositivos sean aún más económicos y surjan nuevas soluciones tecnológicas.
Para los conductores, no solo es importante elegir un localizador certificado, sino también tener en cuenta la durabilidad, la garantía y la posibilidad de actualizar el software. Ante la feroz competencia, los fabricantes ofrecerán opciones adicionales para atraer a los compradores. Así, aunque la adquisición sea obligatoria, los automovilistas mantienen la posibilidad de elegir y ahorrar.












