
En los laboratorios de la Universidad Estatal de Nizhni Nóvgorod N.I. Lobachevski, se ha culminado el desarrollo de un nuevo tipo de molécula capaz de actuar eficazmente sobre los tumores que presentan deficiencia de oxígeno. Estas formaciones se consideran tradicionalmente las más resistentes a los métodos de tratamiento existentes, lo que dificulta significativamente la lucha contra el cáncer.
La característica clave de este nuevo compuesto es su doble acción. La molécula contiene el fotosensibilizador BODIPY, que se activa con la luz, y el componente quimioterapéutico cabozantinib. Gracias a esta combinación, el fármaco demuestra una alta actividad incluso en condiciones donde el nivel de oxígeno en los tejidos es mínimo.
Anteriormente, los fotosensibilizadores BODIPY se utilizaban ampliamente como colorantes para rastrear procesos bioquímicos dentro de las células. Sin embargo, su uso en terapia tumoral estaba limitado por su baja eficacia en zonas hipóxicas. Los investigadores rusos propusieron un nuevo enfoque: combinaron el agente fotosensible con una sustancia capaz de destruir células cancerosas independientemente de la presencia de oxígeno.
Durante los experimentos en cultivos celulares, la molécula combinada mostró una ventaja significativa frente a las terapias tradicionales. El fármaco no solo eliminaba las células tumorales en condiciones normales, sino que también mantenía su eficacia en áreas hipóxicas, donde otros métodos resultan ineficaces.
A pesar de los avances logrados, los científicos señalan que la velocidad de liberación de los componentes activos aún no es suficiente para su aplicación clínica. Los próximos pasos del equipo consisten en optimizar la estructura de la molécula y acelerar la reacción, con el objetivo de hacer que el fármaco sea apto para su uso en la práctica médica.
El trabajo se llevó a cabo conjuntamente por especialistas de los departamentos de química orgánica y biofísica de la universidad. Los resultados de la investigación ya han sido publicados en una revista científica internacional, lo que confirma el alto nivel del proyecto y su importancia para la ciencia mundial.
El descubrimiento de los químicos rusos podría sentar las bases para la creación de nuevos medicamentos capaces de combatir las formas más agresivas de cáncer. A largo plazo, esto permitirá mejorar la eficacia de los tratamientos y ampliar las posibilidades de la oncología moderna.












