
La visita de Estado del presidente de la República Federal de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, y su esposa Elke Büdenbender a Madrid estuvo planificada al detalle, pero es precisamente en estos encuentros cargados de eventos donde surgen los momentos más humanos y memorables. La recepción actual no fue la excepción y dejó a los observadores varios episodios llamativos. El primer momento interesante tuvo lugar casi de inmediato, durante la ceremonia solemne en el Palacio Real. El rey Felipe y la reina Letizia, vestidos elegantemente con abrigos invernales, esperaban sobre la alfombra roja la llegada de la pareja alemana, cuando los invitados descendieron del Rolls-Royce oficial. Para sorpresa de todos, tanto el presidente como su esposa vestían ligero, sin ropa de abrigo, a pesar del fresco clima madrileño.
La reacción de los monarcas españoles fue instantánea. El rey Felipe, sin dudarlo, se quitó el abrigo, que enseguida recogió un ayudante. Con una mirada o tal vez una discreta frase, dio a entender a la reina Letizia que debía seguir su ejemplo. Ella, sin vacilar, se desprendió de su famosa capa de Carolina Herrera, dejando al descubierto un deslumbrante vestido rojo. Este gesto de solidaridad seguramente le costó algunos minutos de incomodidad bajo el frío matutino, ya que la ceremonia, que incluyó la interpretación de los himnos, una salva de 21 cañonazos y la revista de la guardia de honor de la Guardia Real, resultó bastante prolongada.
Alianza femenina en el palacio
Por fortuna para la reina, el resto de la agenda transcurrió principalmente en espacios cerrados. Sin embargo, desde los primeros minutos quedó claro que entre Letizia y la primera dama de Alemania se estableció una conexión especial. Su intercambio estuvo lleno de sonrisas, cálidos abrazos y un flujo constante de opiniones, reflejando una simpatía genuina. Este ambiente cordial se mantuvo incluso durante su primera aparición conjunta sin sus esposos: la visita a la Galería de las Colecciones Reales.
En las salas de este magnífico museo, la reina Letizia y Elke Büdenbender celebraron un encuentro dedicado a la situación de la mujer en España y a las cuestiones de igualdad de género. Al acto asistieron destacadas representantes de la sociedad española, entre ellas la presidenta del consejo de administración de FCC, Esther Alcocer Koplowitz, la directora financiera de Siemens, Ana Campon-Alonso, la neurobióloga Mara Dierssen, la directora general de Merck KGaA, Belén Garijo, y otras mujeres influyentes del mundo empresarial y científico. Analizaron los retos actuales y los avances en el empoderamiento femenino.
Esplendor real y una visita inesperada
El punto culminante del primer día de la visita fue una cena de gala en el Palacio Real. Para esta noche, la reina Letizia optó por un conjunto especialmente impactante, luciendo un nuevo vestido muy favorecedor y la legendaria tiara Cartier. Se mostró verdaderamente regia, con una seguridad impresionante y, a la vez, sin perder su característica naturalidad y encanto. Fue precisamente durante esta cena cuando ocurrió el momento más divertido de la velada.
Tras la foto grupal protocolaria, segundos antes de que comenzara la tradicional bienvenida a los invitados, una mujer de cabello oscuro apareció repentinamente detrás del presidente de Alemania y su esposa. El rey Felipe, imperturbable, apenas le lanzó una mirada fugaz a la “invitada inesperada” y no reaccionó. Sin embargo, la reina Letizia actuó de forma distinta: se giró, saludó a la mujer con una sonrisa, le estrechó la mano e incluso le preguntó cómo estaba. Resultó que era la intérprete encargada de presentar a los invitados españoles ante la pareja alemana. En esta breve escena, la reina volvió a demostrar su extraordinaria atención a las personas, incluso a quienes suelen quedar “fuera de plano”.
Por cierto, la reina Letizia (de soltera Letizia Ortiz Rocasolano) no siempre perteneció a la familia real. Antes de casarse con el entonces príncipe Felipe, era una periodista y presentadora televisiva reconocida y respetada. Trabajó en grandes cadenas como CNN+ y Televisión Española, donde presentaba el informativo nocturno principal. Su experiencia profesional y su destreza en público, sin duda, hoy le sirven en sus labores como reina. Tras convertirse en reina consorte en 2014, Letizia se ha ganado la reputación de ser una de las royals más elegantes del mundo. Pero su labor no se limita a la moda: participa activamente en temas de salud, educación y cultura, y es embajadora especial de la FAO en cuestiones de nutrición.












