
Ha pasado casi un año desde la devastadora inundación que se cobró la vida de 229 personas en la Comunidad Valenciana. Sin embargo, las preguntas hacia el president autonómico Carlos Mazón sobre sus movimientos en aquel trágico día no cesan. A pesar de los numerosos intentos por aclarar la situación, la secuencia de los hechos sigue generando dudas y los nuevos detalles mantienen vivo el interés público.
Confusión de agenda y un almuerzo oculto
Según la agenda oficial, la jornada laboral de Mazón terminó poco después de la una. Más tarde, su equipo aseguró que él ya se encontraba en el edificio del Gobierno desde las cinco de la tarde, supervisando la reunión de emergencia. Sin embargo, se supo que, en ese momento, todavía estaba en el restaurante El Ventorro, donde almorzó con la periodista Maribel Vilaplana. El encuentro se prolongó casi cuatro horas, y solo después el president acompañó a su acompañante al aparcamiento. Este episodio no se mencionó en ninguna de sus explicaciones iniciales durante mucho tiempo.
Cuando la opinión pública empezó a exigir explicaciones, los representantes de Mazón insistieron en que la reunión fue privada y sin relación con sus funciones oficiales. El propio presidente evitó revelar el nombre de su interlocutora y tampoco precisó la duración del almuerzo. Posteriormente, se supo que la conversación trató sobre un posible nombramiento de Vilaplana en la dirección de la televisión autonómica, lo que pone en entredicho el carácter «privado» del encuentro.
Contradicciones horarias y nuevas revelaciones
Durante varios meses circularon distintas versiones sobre la hora exacta en que terminó la comida. Al principio, se afirmó que la reunión finalizó antes de las seis de la tarde, luego se apuntó a cerca de las seis y media. Sin embargo, ninguna de esas versiones coincidía con los comunicados oficiales sobre la presencia de Mazón en la reunión urgente del gobierno. Además, se supo que llegó al centro de coordinación de emergencias sólo después de las ocho de la noche, cuando la mayor parte de las zonas afectadas ya estaba inundada.
En un momento dado, el equipo del presidente intentó justificar el retraso alegando atascos en las carreteras por el mal tiempo. Sin embargo, las grabaciones de las cámaras de seguridad mostraron su llegada mucho después de la hora anunciada. Esto desató una nueva ola de críticas y sospechas de que se intentaba ocultar la verdadera secuencia de los hechos.
Nuevas revelaciones y presiones sobre los testigos
Recientemente trascendió que, tras la comida, Mazón no se dirigió de inmediato al edificio gubernamental, sino que acompañó a Vilaplana hasta su coche en el aparcamiento junto al restaurante. Este detalle no figuraba en ninguna de las versiones anteriores. La periodista, que próximamente deberá declarar ante el juez, había pedido en su momento que no se mencionara su nombre al darse cuenta de la magnitud de la tragedia. Ahora, tendrá que confirmar oficialmente los detalles del encuentro bajo juramento.
La pregunta sobre por qué el presidente de la autonomía no se encontraba en su puesto de trabajo en un momento crítico sigue sin respuesta. La sociedad y la oposición exigen transparencia y explicaciones, ya que de las decisiones oportunas de las autoridades dependían las vidas de cientos de personas. La desaparición de Mason en pleno apogeo de la catástrofe se ha convertido en uno de los temas más comentados de la región y ha puesto en duda la confianza en el gobierno.












