
El bar-restaurante La Bola, situado en la isla de la Cartuja en Sevilla, se ha visto inesperadamente en el centro de una sonada investigación. Las fuerzas de seguridad no solo han puesto el foco en los datos financieros del local, sino también en sus vínculos con antiguos miembros de la élite política y empresarios previamente relacionados con el Partido Socialista.
Agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil investigan si La Bola pudo haber sido utilizada para blanquear fondos de procedencia ilícita. Entre los implicados figuran la exsocialista Leire Díez, el empresario navarro Antxon Alonso, cercano al exlíder del PSOE Santos Cerdán, así como el expresidente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), Vicente Fernández Guerrero.
Propietarios y finanzas
La Bola pertenece oficialmente a la empresa La Bola Innovación, cuyo único administrador es, desde junio de 2023, Fernández Guerrero. Antes, la gestión del negocio estaba a cargo de su pareja desde la fundación del local en 2014. Hasta 2020, el establecimiento mostraba resultados económicos modestos, pero fue precisamente en ese periodo, con la llegada del exjefe de SEPI, cuando la facturación experimentó un aumento notable del 30% respecto al año anterior, alcanzando casi los 387.000 euros.
Este aumento significativo de ingresos despertó preguntas entre los investigadores. El jueves por la tarde, cuando los periodistas intentaron obtener comentarios, el bar estaba vacío y los empleados prefirieron no hacer declaraciones. Tras dejar SEPI en 2019, el propio Fernández Guerrero trabajó en distintas ciudades y colaboró con despachos jurídicos en proyectos puntuales. En el marco de la investigación, miembros de la Guardia Civil también visitaron el bufete SDP Estudio Legal para recabar información adicional.
Vínculos con otras empresas
Entre 2021 y 2023, Fernández Guerrero actuó como consultor externo para la empresa Servinabar 2000, relacionada con Anchón Alonso y Santos Cerdán. Esta compañía también está bajo la lupa de la investigación por presuntas irregularidades en la adjudicación de contratos públicos. Según la documentación del caso, en 2021 Fernández Guerrero recibió de Servinabar 68.632 euros, y en 2023 — 33.251 euros. En 2022, se le retuvieron impuestos por un total de 40.800 euros.
Además, el expresidente de SEPI lidera la consultora Allies & Altera SL y también Goloso 25 SL, especializada en operaciones inmobiliarias en Marbella. Para 2024, el capital y los pasivos combinados de Goloso 25 SL superan el millón de euros. Fernández Guerrero dirige la compañía junto a otros socios.
Detalles de la investigación
La investigación analiza si el bar La Bola fue utilizado como herramienta para la legalización de fondos obtenidos a través de tramas de corrupción. Se presta atención no solo a los movimientos financieros del propio establecimiento, sino también a las conexiones de sus propietarios con otras empresas y personas implicadas en el caso. En particular, se estudian posibles coincidencias de intereses entre La Bola, Servinabar 2000 y las estructuras jurídicas con las que colaboraba Fernández Guerrero.
Por el momento, los empleados del bar evitan hablar con la prensa y los implicados no hacen declaraciones públicas. La investigación sigue en curso y podrían surgir nuevos detalles en los próximos días.












