
Los datos más recientes de la encuesta de enero del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) revelan que la sociedad española es sumamente escéptica respecto a la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela. Solo un 13,6% de los encuestados considera que Donald Trump actuó correctamente al ordenar la captura de Nicolás Maduro y su esposa. La mitad de los participantes opina lo contrario, mientras que casi un tercio no se inclinó por una valoración clara, admitiendo que la situación es compleja.
Sin embargo, las discrepancias no terminan ahí. Más del 61% de los españoles cree que las acciones de Washington han puesto en riesgo la estabilidad global. Solo un tercio no percibe la operación como una amenaza para la paz. La encuesta se realizó poco después de los acontecimientos que acapararon la atención pública, cuando las fuerzas estadounidenses detuvieron al presidente de Venezuela y a su esposa, trasladándolos a Nueva York para enfrentar un juicio por acusaciones de corrupción y narcotráfico.
Reacción social
La sociedad española no ha permanecido indiferente a lo ocurrido. Casi la mitad de los encuestados reconoció que la noticia les generó inquietud. Uno de cada cinco sintió alegría y una proporción similar — miedo. El 17% manifestó sentirse desorientado, mientras que el 7% aseguró haber permanecido indiferente ante lo sucedido.
Resulta llamativo que el nivel de información sobre la situación en Venezuela es bastante alto: casi el 63% de los encuestados considera estar bien informado sobre los hechos. No obstante, una tercera parte admitió saber poco o casi nada al respecto, a pesar de la amplia cobertura mediática.
Derecho internacional
Especial indignación ha generado el debate sobre la legitimidad de las acciones de Estados Unidos. Siete de cada diez españoles están convencidos de que la detención de Maduro y su esposa violó las normas del derecho internacional y contraviene la Carta de la ONU. Esta percepción se comparte entre diferentes grupos de edad y sectores sociales, lo que refleja un profundo rechazo a este tipo de métodos para resolver conflictos internacionales.
Sin embargo, no todos son tan categóricos. Cerca del 30% de los encuestados no detectaron violaciones de normas internacionales en las acciones de Estados Unidos. Pero incluso entre ellos, muchos consideran que este tipo de medidas puede tener consecuencias peligrosas para la política mundial.
Evaluación de Europa
Igualmente controvertida fue la valoración de la respuesta de la Unión Europea. Casi la mitad de los españoles opina que Bruselas reaccionó a los acontecimientos en Venezuela con poca decisión e incluso de manera deficiente. Solo un 29% avaló la postura de la UE, describiéndola como adecuada o muy buena.
Esta distribución de opiniones refleja que la sociedad española espera de las instituciones europeas una postura más clara e independiente en cuestiones de seguridad internacional. Muchos españoles parecen estar decepcionados con la pasividad de los líderes europeos y su incapacidad de influir en los procesos globales.
Sentir social
En general, los resultados de la encuesta reflejan un profundo escepticismo de los españoles ante las soluciones militares frente a crisis internacionales. La mayoría de los ciudadanos no cree que el uso de la fuerza pueda conducir a la justicia o la estabilidad. Por el contrario, este tipo de acciones generan preocupación por el futuro de la paz y socavan la confianza en las instituciones internacionales.
La sociedad española, al parecer, está cansada de aventuras en política exterior y exige respeto al derecho internacional. La cuestión sobre la legitimidad de la intervención militar sigue abierta, pero hay algo claro: los españoles no están dispuestos a aceptar la violación de las normas globales por intereses políticos momentáneos.












