
Grandes cambios en la estructura de Telefónica
Uno de los mayores gigantes de las telecomunicaciones en España ha anunciado el inicio de un proceso de despido colectivo. Telefónica ha comunicado a los sindicatos su intención de llevar a cabo un ERE (Expediente de Regulación de Empleo) en siete de sus principales filiales. Hasta 5.319 empleados podrían verse afectados, convirtiéndose en el mayor proceso de este tipo en los últimos años.
La compañía justifica estas medidas drásticas por la necesidad de adaptarse a nuevas realidades organizativas, técnicas y productivas. Entre las áreas afectadas se encuentran Telefónica de España, Telefónica Móviles, Telefónica Soluciones y Movistar+. La mayor parte de los despidos se prevé en la estructura principal, con más de 3.600 personas, lo que supone casi la mitad de la plantilla.
Postura sindical y condiciones exigidas para el ERE
El sindicato UGT dejó clara su posición desde el principio: cualquier despido debe ser estrictamente voluntario y estar ligado a la prórroga del convenio colectivo (Convenio de Empresas Vinculadas, CEV) hasta 2030. Los representantes de los trabajadores insisten en que el proceso se realice bajo condiciones similares al anterior ERE de 2019, enfocado en prejubilaciones y garantías sociales.
Sin avances significativos en la negociación para prorrogar el CEV, los sindicatos no están dispuestos a ceder. Consideran que solo unas condiciones laborales estables y transparentes permitirán al personal afrontar los retos que plantea el nuevo plan estratégico de la compañía.
A la discusión también se ha sumado otro gran sindicato, CCOO. Sus representantes exigen que el proceso sea universal, voluntario y contemple indemnizaciones justas para todos los trabajadores afectados.
Detalles del recorte y aspectos financieros
Según documentos internos, los recortes afectarán al 41% del personal de Telefónica de España, al 31% de Telefónica Móviles, al 24% de Telefónica Soluciones y a más del 32% de Movistar+. Próximamente, la empresa prevé anunciar el alcance de los despidos en otras filiales, incluidas Telefónica S.A., Telefónica Global Solutions y Telefónica Innovación Digital.
El anterior recorte, finalizado en enero de 2024, le costó a la compañía alrededor de 1.300 millones de euros. En esa ocasión participaron en el programa 3.420 personas, con una compensación media de unos 380.000 euros por empleado. Según la dirección, la nueva fase de reestructuración permitiría ahorrar hasta 3.000 millones de euros para 2030 y, para 2028, cerca de 2.300 millones.
Impacto en el mercado laboral y próximos pasos
Telefónica espera concluir las negociaciones con los sindicatos antes de que finalice el año en curso o a principios de 2026, con el objetivo de evitar un impacto negativo en los resultados financieros del siguiente periodo. Si se alcanza un acuerdo, la empresa podrá llevar a cabo su estrategia de optimización de costes y adaptación a las nuevas condiciones del mercado.
El despido masivo en una de las mayores empresas del país inevitablemente impactará al mercado laboral y la estabilidad social. Persisten las dudas sobre el futuro de los empleados, las condiciones de su salida y las posibilidades de encontrar un nuevo empleo. Los sindicatos siguen exigiendo la máxima protección de los intereses del personal y el mantenimiento de las garantías sociales.
En las próximas semanas se prevé que continúen las negociaciones entre la dirección y los representantes de los trabajadores. El resultado de estas discusiones determinará no solo el destino de miles de empleados, sino también el futuro desarrollo de todo el sector.











