
La mañana del lunes se produjo una tragedia en el polígono industrial de Albal, en la provincia de Valencia: un hombre de 52 años, que realizaba trabajos de mantenimiento en sistemas de ventilación, falleció tras caer desde una gran altura. Según las primeras informaciones, se encontraba en el tejado de una nave industrial cuando, de manera repentina, colapsó una claraboya bajo sus pies. El trabajador cayó desde aproximadamente diez metros directamente sobre el suelo de hormigón.
Al lugar del suceso acudieron de inmediato los servicios de emergencia y un equipo médico. Los sanitarios iniciaron las maniobras de reanimación utilizando todos los métodos de terapia intensiva disponibles. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, no lograron salvar la vida del operario — las heridas eran incompatibles con la vida.
Según se ha informado, el hombre estaba realizando una inspección y mantenimiento rutinarios del sistema de climatización en el recinto industrial. En el momento del accidente se encontraba en la cubierta, donde aparentemente no se habían adoptado suficientes medidas de seguridad. El colapso de la claraboya fue totalmente inesperado para todos los presentes en el lugar.
El suceso causó conmoción entre los compañeros del fallecido y los empleados de las empresas cercanas. Muchos de ellos subrayan que este tipo de trabajos siempre implican un riesgo, aunque nadie pensó que una revisión de rutina acabaría de forma tan trágica. Actualmente, en el lugar intervienen especialistas para determinar si se cumplieron todas las normas de seguridad laboral y prevención de riesgos.
La zona industrial de Albala es conocida como uno de los principales núcleos logísticos y productivos de la región. Aquí se encuentran numerosos almacenes y naves industriales donde cada día trabajan cientos de personas. Tras el incidente, se debate la necesidad de reforzar el control sobre el estado de las cubiertas y lucernarios, así como la formación adicional del personal en medidas de seguridad al trabajar en altura.
Por el momento, las autoridades no han emitido declaraciones sobre las causas de la tragedia, aunque ya se ha iniciado una investigación para esclarecer todos los hechos. Los investigadores analizan si la víctima contaba con el equipo de protección individual necesario y si había recibido instrucciones de seguridad laboral. También se evalúa el estado técnico del propio tragaluz, que no soportó el peso del trabajador.
En los próximos días se espera la publicación de los primeros resultados de la investigación. La familia de la víctima y sus compañeros expresan su profundo pesar y confían en que tragedias como esta puedan evitarse en el futuro.












