
La mañana del viernes en Caldes de Montbui comenzó con una emergencia: una planta de reciclaje en el polígono industrial de La Borda se incendió. Las llamas envolvieron las instalaciones de producción alrededor de las 7:12, provocando pánico entre los empleados y exigiendo la intervención inmediata de los servicios de emergencia. Como resultado del incidente, tres personas sufrieron heridas graves y fueron hospitalizadas de inmediato.
Las brigadas de bomberos llegaron al lugar en cuestión de minutos. Su principal objetivo fue no solo extinguir el fuego, sino también evitar que las llamas se propagaran a los edificios vecinos. Para ello, fue necesario evacuar rápidamente al personal y retirar materiales y palés inflamables para minimizar el riesgo de nuevos focos. La situación se complicó porque el fuego se extendía con rapidez por las instalaciones, llegando a consumir por completo una de las naves.
Los heridos fueron trasladados al hospital Vall d’Hebron de Barcelona. Su estado se considera grave y los médicos luchan por salvarles la vida. En el lugar no solo trabajaron bomberos, sino también ocho ambulancias y un helicóptero medicalizado, lo que refleja la magnitud y gravedad del suceso.
Restricciones de tráfico y acciones de los servicios de emergencia
Debido al incendio, el tráfico en la carretera C-59 quedó completamente cortado en ambos sentidos a la altura de Caldes de Montbui. Esto provocó importantes complicaciones para los conductores y residentes de la ciudad, muchos de los cuales no pudieron llegar al trabajo o regresar a sus hogares. Las autoridades pidieron a la ciudadanía mantener la calma y evitar, en la medida de lo posible, este tramo de la vía hasta que se eliminen por completo las consecuencias del incidente.
En el lugar intervinieron 17 dotaciones de bomberos que coordinaron sus acciones para proteger los edificios cercanos. Se prestó especial atención a evitar que el fuego se propagara a almacenes y naves industriales colindantes. Los bomberos utilizaron equipos especializados para enfriar las paredes y retirar materiales potencialmente peligrosos, evitando así nuevos focos de incendio.
Respuesta de los servicios de emergencia y de los vecinos
El Servicio de Emergencias Médicas (SEM) empleó tanto recursos terrestres como aéreos. Un helicóptero medicalizado fue movilizado para trasladar rápidamente a los heridos a una unidad especializada en quemados. Además, se estableció un puesto de mando conjunto entre bomberos y personal sanitario para reaccionar de forma ágil ante cualquier cambio en la situación.
Protección Civil declaró la prealerta según el protocolo Procicat, lo que permitió movilizar recursos y efectivos adicionales. El teléfono de emergencias 112 recibió cerca de 80 llamadas en poco tiempo de testigos y vecinos preocupados por los hechos. Muchos residentes locales observaron el desarrollo del suceso con inquietud, temiendo por la seguridad de sus viviendas y negocios.
Estabilización de la situación y consecuencias
A media mañana se logró localizar el incendio y ponerlo bajo control. Sin embargo, las consecuencias del incidente seguirán afectando la vida de la ciudad durante un tiempo: parte de la zona industrial permanece inaccesible y el tráfico por la C-59 se va restableciendo poco a poco. Expertos han comenzado a evaluar los daños y a investigar las causas del incendio para prevenir incidentes similares en el futuro.
El incendio en Caldes de Montbui representó una dura prueba para todos los servicios de la ciudad. Gracias a la colaboración entre bomberos, personal sanitario y la policía se evitaron consecuencias aún más graves. No obstante, las personas afectadas necesitarán un largo tratamiento y las autoridades locales han prometido brindar todo el apoyo necesario a las familias y trabajadores de la empresa.












