
Sentencia judicial: nuevos límites para las reformas de viviendas
El Tribunal Supremo de España, en septiembre de 2025, emitió una resolución que impacta de manera significativa los derechos de los propietarios en comunidades residenciales. La sala de lo civil examinó un conflicto surgido en Madrid y determinó que cualquier obra que altere la apariencia exterior de los edificios debe cumplir no solo con las exigencias municipales, sino también con las normas internas de la comunidad de propietarios.
El origen del conflicto: intereses de los vecinos frente a cambios individuales
El caso se originó cuando los dueños de una vivienda en la capital cerraron la terraza superior, tras obtener el permiso del ayuntamiento. Sin embargo, otros residentes del complejo se opusieron, argumentando que la estructura afectaba la fachada común y restringía las vistas de los vecinos. Los tribunales de todas las instancias respaldaron la postura de la comunidad, obligando a los promotores de la reforma a desmontar la construcción.
Marco legal: primacía de los intereses colectivos
Durante el proceso se debatió la aplicación del artículo 24 de la Ley de Propiedad Horizontal, que regula las relaciones en los complejos residenciales privados. Los propietarios sostenían que la terraza era de su propiedad exclusiva y que la comunidad no tenía derecho a intervenir. Sin embargo, el tribunal recordó que los derechos de los propietarios están limitados por la necesidad de considerar los intereses de los demás vecinos y de preservar la integridad arquitectónica del conjunto. Incluso si las obras se realizan en una zona privada, estas no deben alterar la armonía del aspecto exterior ni perjudicar los derechos de los demás residentes.
Normativa interna y su importancia
El tribunal puso especial atención al reglamento interno del complejo, aprobado en 2001. Este prohibía expresamente cualquier modificación que pudiera alterar la uniformidad del estilo de los edificios, incluyendo el acristalamiento, la instalación de rejas y otros trabajos similares. El Tribunal Supremo consideró estas disposiciones legales y compatibles con la normativa vigente, destacando su papel para garantizar el orden y la convivencia entre los residentes.
La licencia no exime de las obligaciones con los vecinos
La resolución señala que el permiso municipal solo autoriza la realización de las obras en el marco de las relaciones administrativas. Sin embargo, no libera al propietario de la obligación de cumplir las normas internas que regulan la vida en el complejo residencial. Así, cualquier modificación debe ser aprobada no solo por las autoridades municipales, sino también por la comunidad de vecinos.
Soluciones alternativas para ampliar el espacio
El tribunal también señaló que los propietarios pueden buscar otras formas de aumentar el espacio útil sin infringir las normas generales. Por ejemplo, es posible modificar la distribución interior, utilizar muebles plegables o solicitar un permiso individual en una junta de propietarios. Este enfoque permite mantener el equilibrio entre los intereses personales y los valores colectivos.











