
Tras la exitosa carrera y la imagen pública del conocido periodista Fernando Ónega, se esconde una historia profundamente personal de lucha por la vida y lealtad familiar. Recientemente se supo que en 2021 el patriarca del periodismo español se sometió a una compleja operación de trasplante de riñón. La donante salvadora fue su segunda esposa, Ángela Rodrigo, cuyo gesto evidenció la increíble fortaleza de su relación. El propio Ónega, autor de libros clave sobre la historia reciente de España, reconoce abiertamente que la causa de su delicado estado de salud fue un hábito nocivo: admitió que sus arterias quedaron destrozadas tras años de tabaquismo.
La relación entre Fernando y Ángela Rodrigo comenzó en el año 2000, y la pareja ya ha celebrado sus bodas de plata. De ese matrimonio nació su único hijo en común, Fernando hijo, de 23 años. El joven eligió un camino alejado del periodismo y se graduó con éxito en Ingeniería Informática por la Universidad Autónoma de Madrid. Sus intereses profesionales se centran en la inteligencia artificial y el desarrollo de software. En redes sociales es conocido bajo el apodo de Onegafer y lleva una vida muy distinta a la proyección pública de su padre y su hermana por parte de padre.
A pesar de las dificultades de su historia personal, la familia Oniega muestra una notable unión. Fernando estuvo anteriormente casado con Marisol Salcedo, madre de sus hijas mayores, Cristina y la reconocida presentadora de televisión Sonsoles Ónega. Sonsoles, recientemente galardonada con el prestigioso Premio Planeta de literatura por su novela «Las hijas de la criada», mantiene una relación cercana tanto con su hermanastro como con su madrastra. Los tres hijos estuvieron presentes en la ceremonia en la que su padre fue nombrado académico honorario de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), un claro testimonio de la cohesión familiar.
A lo largo de toda su carrera, Fernando Ónega, quien ocupó cargos directivos en medios como Arriba y Ya, así como en la radio Cadena Ser, siempre procuró proteger a su familia del exceso de atención mediática. Esto es especialmente cierto en el caso de su esposa Ángela, quien siempre ha permanecido en un discreto segundo plano, alejándose de la vida pública. Su apoyo y entrega durante los momentos difíciles de su marido han sido la base sobre la que se sostiene el bienestar de una de las dinastías mediáticas más reconocidas de España.












