
La mañana del miércoles 8 de octubre, dos figuras emblemáticas del periodismo español de Antena 3 coincidieron en directo. Vicente Vallés, presentador del informativo más influyente del canal, visitó el programa matinal «Espejo público» junto a su colega Susanna Griso. El motivo inicial era la publicación de su nuevo libro, aunque la conversación literaria nunca llegó a arrancar. Griso aprovechó la ocasión para llevar el debate directamente al terreno de la política nacional, lo que derivó en un intenso, aunque respetuoso, duelo dialéctico.
La presentadora compartió su percepción, que según ella también es compartida por Vallés: el poder ejecutivo sabe construir a su favor el marco informativo, mientras los medios se ven obligados a seguir esa corriente. Hizo un repaso a los temas más mediáticos de los últimos días —desde la situación en Gaza y el reconocimiento de Palestina, hasta los debates sobre el aborto y la recurrente apelación a la figura de Franco—, considerándolos movimientos estratégicos para movilizar al electorado de izquierdas y desviar la atención de los verdaderos problemas.
Valles, manteniendo su característico aplomo imperturbable, ofreció una visión completamente diferente de la situación. Argumentó que reprochar a la Moncloa el uso de temas de actualidad y de gran repercusión carece de sentido: esa es precisamente la esencia de la lucha política. En lugar de criticar al gobierno, propuso observar el problema desde otra perspectiva. El periodista trasladó el foco hacia los rivales políticos del Ejecutivo, planteando una pregunta retórica sobre su capacidad para proponer y, aún más importante, imponer a la sociedad su propia agenda, que resulte interesante para sus votantes.
Como ejemplo, citó el conflicto en Oriente Medio. Valles señaló que el gobierno demostró una gran habilidad política al lograr trasladar el debate al plano lingüístico —a la discusión sobre si lo que está ocurriendo puede definirse como genocidio. Esta maniobra les permitió superar completamente a la oposición en ese terreno. Declaró abiertamente: «Moncloa actuó con mucha destreza, la oposición, no tanto». También criticó al Partido Popular por sus errores, en particular por apoyar la iniciativa de Vox sobre el aborto en Madrid. Valles describió esta acción como «dispararse en el pie», ya que no era en absoluto necesaria para que el alcalde Almeida mantuviera el poder.
Al concluir el diálogo, el periodista volvió a remarcar que la esencia del juego político consiste precisamente en aprovechar los temas que resultan favorables. La verdadera habilidad no está en seleccionar el tema en sí, sino en la destreza con la que se maneja. Así, se confrontaron dos enfoques: la mirada crítica de Griso, preocupada por la manipulación de la opinión pública, y el análisis pragmático de Vallés, centrado en el profesionalismo y la competencia de los actores políticos. Aunque la presentadora cerró la conversación con una sonrisa, fue evidente que el invitado había desarmado completamente su principal argumento con su fría lógica.












