
El verano de 2025 en España vuelve a poner a prueba a los residentes con temperaturas anormalmente altas. Durante los periodos de intenso calor, la principal prioridad es mantener un correcto equilibrio hídrico en el organismo para evitar la deshidratación y el golpe de calor. Este último supone una seria amenaza, ya que ocurre cuando el cuerpo se sobrecalienta y pierde la capacidad de autorregular su temperatura. Los síntomas pueden ir desde dolor de cabeza y náuseas hasta la pérdida de conciencia y, en los casos graves, provocar fallo multiorgánico e incluso la muerte.
Los expertos en salud destacan que, para una hidratación eficaz, no es necesario limitarse solo al agua. Las infusiones frías de hierbas y el agua aromatizada son excelentes alternativas, fácilmente preparables en casa. Según Irene Suárez, farmacéutica del Consejo General de Farmacéuticos (Consejo General de Farmacéuticos), estas bebidas resultan especialmente útiles para quienes tienen dificultades para consumir la cantidad diaria recomendada de agua sola. Su sabor y aroma agradables hacen que el proceso de hidratación sea más atractivo. Algunas infusiones requieren una preparación inicial en agua caliente para luego enfriarlas, mientras que otras mezclas modernas pueden prepararse directamente en agua fría.
No todas las plantas son adecuadas para preparar bebidas refrescantes. Los expertos recomiendan utilizar menta piperita (Mentha piperita), que no solo refresca, sino que también favorece la digestión. El té (Camellia sinensis), especialmente combinado con limón, ayuda a revitalizarse y aporta energía. Si el calor provoca problemas de sueño, las infusiones calmantes de valeriana (Valeriana officinalis) o melisa (Melissa officinalis) pueden ser útiles. Sin embargo, es importante tener precaución con las plantas que tienen efecto diurético. Según advierte Irene Suárez, su consumo puede aumentar la pérdida de líquidos por la orina, además de la sudoración abundante, lo que incrementa el riesgo de deshidratación.
A continuación, algunas recetas sencillas que no solo ayudan a calmar la sed, sino que también enriquecen el organismo con vitaminas y antioxidantes.
Infusión de fresa y limón. Esta bebida es fuente de vitamina C y ayuda a normalizar el funcionamiento intestinal. Lave y corte fresas y limón en rodajas finas, vierta agua limpia y deje infusionar en la nevera al menos dos horas. Para un sabor más intenso, puede prepararla la noche anterior.
Té frío de rooibos y frutos del bosque. La bebida tiene un sabor agradable, aunque conviene recordar su leve efecto diurético y evitar el consumo excesivo. Para prepararla, infusione el té y déjelo enfriar junto con frutos del bosque frescos o congelados. Luego, refrigérelo durante varias horas, preferiblemente toda la noche.
Agua con durazno y menta. Corta un durazno o nectarina madura en trozos pequeños, añade unas ramitas de menta fresca o albahaca y vierte medio litro de agua fría. Para variar, puedes agregar rodajas de manzana o plátano. Esta bebida no solo refresca, sino que también nutre el organismo.
Té frío clásico con limón y menta. Una bebida ideal para un día caluroso que ayuda a combatir el cansancio. Puedes usar té verde, negro o blanco. Prepáralo con agua caliente, deja enfriar y añade hielo, o vierte agua a temperatura ambiente sobre las hojas de té y deja infusionar de dos a ocho horas. Antes de servir, agrega rodajas de limón y menta fresca a la bebida lista.
Además de una hidratación adecuada, para protegerte del calor es importante seguir otras medidas de precaución. Trata de no salir durante las horas más calurosas, usa sombrero, elige ropa ligera de tejidos naturales, opta por comidas ligeras y evita el alcohol. Se debe prestar especial atención al consumo de líquidos en niños, personas mayores y quienes padecen enfermedades crónicas.










