
Respuesta a una demanda social
En un mundo actual saturado de consejos de salud contradictorios, cada vez más españoles buscan formas claras y efectivas de mejorar su calidad de vida. La gente no solo quiere vivir más, sino sentirse mejor cada día. Ante esta preocupación generalizada, se comprende que nuestro bienestar es un sistema complejo en el que la alimentación, el sueño, el estado emocional y las relaciones sociales están estrechamente vinculados. De esto trata el nuevo libro «Superaludables» del reconocido médico y divulgador científico Manuel Viso, cansado de ver cómo los mitos y la desinformación dificultan que las personas estén sanas.
La inspiración para escribir el libro surgió de la práctica médica y de la observación cotidiana. Especialista en medicina de urgencias y hematología, se encontraba con frecuencia ante enfermedades que se podrían haber evitado, o cuyo curso podría haberse aliviado significativamente, simplemente cambiando el estilo de vida. Las estadísticas son desalentadoras: en España, más de la mitad de las muertes son causadas por enfermedades oncológicas y cardiovasculares. Además, se estima que hasta el 90% de los infartos podrían haberse prevenido. La conciencia de este hecho transformó el deseo de compartir conocimientos en un deber profesional.
«Superalud» y los mitos sobre la alimentación
¿Qué significa realmente ser “super-saludable”? Según la autora, no se trata de ideales superficiales ni de obsesionarse con el propio cuerpo. Se refiere a una armonía entre el estado físico, mental y emocional. Es saber cuidarse en los pequeños detalles: dormir bien, encontrar tiempo para moverse, prestar atención consciente a la alimentación y gestionar el estrés. Es rodearse de personas cálidas y disfrutar de lo sencillo, como un abrazo sincero. Ser “super-saludable” implica tomar pequeñas decisiones diarias que, en conjunto, crean una base sólida de bienestar, y no sentir culpa por desviarse ocasionalmente de las normas.
Uno de los mitos más dañinos en la nutrición es creer en soluciones rápidas. Las dietas milagrosas, los ‘superalimentos’ con propiedades mágicas o los programas detox son engañosos e incluso peligrosos. La experta llama a volver al sentido común y a la evidencia científica. La clave de una alimentación saludable es la comida real, el equilibrio y la constancia. Dividir los alimentos en ‘buenos’ y ‘malos’ es un error que genera miedos y trastornos de la conducta alimentaria. Lo importante no es un producto aislado, sino el conjunto de la dieta. Un postre ocasional no te hará daño, pero consumirlo a diario puede convertirse en un mal hábito.
Conexión invisible: emociones, hormonas e inmunidad
La perspectiva sobre la salud realmente ha cambiado. Hemos pasado de una visión limitada al cuerpo físico a una comprensión integral del organismo. Hoy en día, en una sola conversación sobre el bienestar pueden mencionarse la microbiota, la salud mental y los procesos inflamatorios. Es importante diferenciar la hinchazón temporal, que es incómoda pero pasajera, de la inflamación crónica, a menudo silenciosa. Esta última es un proceso insidioso que puede estar en la base de enfermedades graves, desde cardiovasculares hasta autoinmunes. Aquello de lo que no nos cuidamos hoy, inevitablemente nos pasará factura con el tiempo.
Las relaciones humanas no son solo un agradable complemento, sino uno de los pilares de la salud. El apoyo emocional de los seres queridos está comprobado que reduce la ansiedad, mejora la salud mental e incluso tiene un efecto directo sobre los sistemas inmunológico y cardiovascular. La oxitocina, conocida como la “hormona del abrazo” o del apego, se libera durante una conversación íntima, el contacto físico o las muestras de gratitud. Actúa como un antídoto natural contra el estrés, disminuyendo el nivel de su hormona, el cortisol. Si el cortisol se mantiene alto de forma constante, daña el organismo, mientras que la oxitocina nos aporta calma y bienestar.
El camino hacia la salud comienza con pequeños pasos
¿Cómo empezar el camino hacia una mejor versión de uno mismo en una época de sobrecarga informativa? El principal consejo es no intentar cambiarlo todo de golpe. Comienza con algo sencillo, pequeño y alcanzable. Por ejemplo, dormir 7-8 horas, caminar 30 minutos al día o añadir una fruta a cada comida. Lo más difícil, pero también lo más valioso, es la constancia. Son las acciones simples pero regulares las que ofrecen resultados a largo plazo. El cuidado personal debe ser una fuente de energía y satisfacción, no una obligación más. El libro está dirigido a todos los que desean vivir mejor, sin importar la edad o la condición física, y ofrece no un complicado tratado médico, sino una guía práctica y comprensible.












