
La llegada de la plataforma SPA3 en Volvo podría transformar por completo la percepción habitual sobre los coches eléctricos. En los últimos años, los fabricantes parecían estar de acuerdo en que un eléctrico tenía que ser alto, voluminoso y con aspecto de armario sobre ruedas. Los familiares y sedanes, emblemas históricos de Volvo, quedaron relegados por el progreso. Ahora, los suecos quieren recordar que un coche puede ser práctico y elegante al mismo tiempo, y que un eléctrico no tiene por qué ser siempre otro SUV.
SPA3 no es solo una plataforma más para vehículos eléctricos. Ha sido creada desde cero para dar a los diseñadores una libertad antes inimaginable. Ya no es necesario sacrificar las proporciones por culpa de la batería, que normalmente determina la altura y anchura de la carrocería. Ahora es posible ubicar las baterías no solo entre los ejes, sino también delante del eje delantero, lo que abre nuevas posibilidades en la distribución de peso y el diseño interior. Así, Volvo promete traer de vuelta a las carreteras aquellos familiares y sedanes que alguna vez hicieron de la marca un ícono para las familias automovilistas.
Flexibilidad sin concesiones
A diferencia de la anterior SPA2, cuya arquitectura se adaptó a la electrificación teniendo en cuenta los motores de gasolina y diésel, SPA3 se ha liberado del lastre del pasado. La ausencia de motor de combustión interna, sistema de escape y depósitos de combustible permitió a los ingenieros replantear la esencia misma de la plataforma. Ahora se pueden fabricar vehículos tanto bajos como altos sin temor a que la batería afecte la estética o la comodidad de los pasajeros.
El director técnico de Volvo, Anders Bell, no oculta su satisfacción: ahora los ingenieros pueden diseñar autos de cualquier altura y forma. Antes la batería obligaba a elevar el piso y, en consecuencia, el techo, pero ahora es posible bajar los asientos, hacer la línea del techo más baja y recuperar una ergonomía similar a la de los sedanes clásicos. Incluso el espacio para las piernas de los pasajeros traseros ya no se ve afectado: parte de las baterías se colocan hacia adelante, y no debajo del piso.
La ventaja es evidente: los autos eléctricos basados en SPA3 no se parecerán a SUVs inflados, sino que tendrán aspecto de verdaderos turismos. Esto no es solo cuestión de estética, también impacta en la aerodinámica y la conducción. En una época en la que todos apuestan por la versatilidad, Volvo ha decidido recordar que la personalidad no es un delito.
Nuevas posibilidades para el diseño
SPA3 permite crear vehículos con distintas alturas de carrocería, anchos e incluso diferentes tipos de habitáculo. Se pueden fabricar no solo familiares y sedanes, sino también monovolúmenes si acaso ese segmento vuelve a estar de moda. Lo más importante es que ya no hay que sacrificar la capacidad de la batería por la comodidad de los ocupantes. Los módulos de batería pueden ubicarse de modo que no incomoden ni al conductor, ni a los pasajeros, ni a los diseñadores.
En los vehículos eléctricos modernos, a menudo hay que sacrificar el espacio interior debido a la batería plana ubicada bajo el piso. SPA3 resuelve este problema: parte de las baterías se desplazan hacia adelante, liberando espacio para las piernas y permitiendo bajar los asientos. Como resultado, el interior es más amplio y cómodo, y el aspecto exterior, más armonioso. Esto es especialmente relevante para quienes están cansados de la monotonía de los SUV y sueñan con el regreso de las formas clásicas.
Volvo no tiene prisa por mostrar todas sus cartas, pero insinúa: ahora es posible fabricar automóviles «muy bajos, muy elegantes» sin temer que la batería arruine las proporciones. En teoría, esto abre el camino para versiones eléctricas del S60, S90, V60 y V90; modelos que alguna vez fueron símbolo de practicidad y estilo.
Apuesta por la individualidad
Mientras otras marcas siguen clonando crossover, Volvo apuesta por la diversidad. SPA3 no es solo una plataforma técnica, sino una herramienta para devolver la individualidad al mundo de los eléctricos. Ahora la marca puede lanzar no solo otro SUV «universal», sino coches para quienes valoran la comodidad, el estilo y la tradición.
Los ingenieros de Volvo destacan que ahora es posible construir automóviles de cualquier altura, anchura y propósito. ¿Quieres un sedán bajo? Adelante. ¿Sueñas con una vagoneta elegante? Sin problema. Incluso una minivan, si de repente alguien decide que vuelve a ser relevante. Todo depende de la imaginación de los diseñadores y de la demanda de los clientes.
La llegada de SPA3 puede marcar el inicio de una nueva era tanto para Volvo como para todo el mercado de vehículos eléctricos. Si antes los coches eléctricos se asociaban a concesiones, ahora pueden convertirse en el epítome del estilo y la comodidad. Solo queda esperar que los suecos no cambien de opinión y realmente devuelvan a las carreteras aquellos familiares y sedanes que en su día hicieron legendaria a Volvo.
Volvo es un fabricante automovilístico sueco que durante décadas se ha asociado con la seguridad, la practicidad y el diseño escandinavo austero. En los últimos años, la empresa ha apostado activamente por los vehículos eléctricos, pero sin perder de vista sus raíces. La nueva plataforma SPA3 es un intento de devolver personalidad y variedad en una época en la que todos apuestan por los SUV. Para muchos seguidores de la marca, esta es la oportunidad largamente esperada de ver no solo otro SUV en las calles, sino también auténticos familiares y sedanes, que alguna vez le dieron fama a Volvo.











