
En las grandes ciudades españolas, donde el ritmo de vida es especialmente intenso, muchos prefieren tomar un taxi en vez del transporte público. Esta elección suele estar motivada por el deseo de ahorrar tiempo, ya que el taxi permite evitar largas esperas y llegar más rápido al destino. Sin embargo, el costo de un viaje en taxi suele ser superior al del metro o el autobús, y el monto final no siempre se conoce de antemano.
En la mayoría de los taxis españoles se puede ver en el techo un indicador luminoso con un número. Este número señala la tarifa vigente, que depende de la hora del día, el día de la semana y las particularidades de la ruta. En la mayoría de los municipios del país se utilizan tres tarifas principales. La primera, la más económica, se aplica durante el día. La segunda entra en vigor por la noche, así como los fines de semana y festivos. La tercera está destinada a casos especiales, como trayectos al aeropuerto o fuera de la ciudad.
En algunas regiones de España, las autoridades locales establecen tarifas adicionales. Por ejemplo, pueden aplicarse precios especiales para trayectos cortos, viajes con precio fijo o servicios en determinadas fechas. Por eso, es importante fijarse en el número que aparece en el panel del taxi: este indicará bajo qué condiciones se calculará el precio del viaje.
En Madrid, el sistema tarifario se caracteriza por su especial nivel de detalle. Existen varias opciones de pago, cada una pensada para situaciones específicas. La tarifa diurna se aplica de lunes a viernes entre las 7:00 y las 21:00. En ese horario, el precio mínimo de salida es de 2,55 euros y cada kilómetro recorrido cuesta 1,35 euros. Si el vehículo se encuentra en un atasco o avanza muy despacio, la tarifa por una hora de espera es de 26,50 euros.
Durante la noche, así como los fines de semana y festivos, la tarifa inicial aumenta a 3,20 euros y el precio por kilómetro a 1,50 euros. En este periodo, la hora de espera cuesta 28,50 euros para el pasajero.
Para los viajes desde el aeropuerto, si el destino está fuera de la carretera de circunvalación M-30 y la distancia no supera los 9 kilómetros, se aplica una tarifa especial: la salida cuesta 22 euros y luego el cálculo sigue la tarifa diurna habitual. Si el trayecto es entre el aeropuerto y cualquier punto dentro de la M-30, hay un precio fijo de 33 euros.
Existen también otras tarifas, por ejemplo, para recorridos que empiezan en las estaciones de tren de Atocha, Chamartín, estaciones de autobuses o en el recinto ferial IFEMA. Si el trayecto es menor a 1.450 metros, el coste es de 7,50 euros, independientemente de la hora del día.
Durante días festivos, como el 24 y 31 de diciembre, se añade un suplemento de 6,70 euros al importe final. Este cargo se aplica a los trayectos que finalizan entre las 21:00 y las 7:00 del día siguiente, excepto para los recorridos con tarifa fija entre el aeropuerto y el centro de la ciudad.
De este modo, el sistema de tarifas de taxi en España está diseñado para que el pasajero pueda calcular de antemano el coste del trayecto y evitar gastos inesperados. Prestar atención al número en el taxímetro ayuda a elegir la opción más conveniente y a evitar malentendidos durante el pago.











