
A partir de 2025, los conductores en España deberán adaptarse a una importante novedad: los clásicos triángulos de emergencia quedarán obsoletos y serán reemplazados por las modernas balizas V16. Ahora, cada vehículo deberá estar equipado con este dispositivo, que no solo emite una luz visible, sino que además transmite automáticamente las coordenadas del coche a los servicios de emergencia. Esta nueva normativa pretende mejorar la seguridad vial y reducir el riesgo para los conductores que se ven obligados a detenerse en el arcén.
Sin embargo, ya han aparecido en el mercado dispositivos que no cumplen con los estándares. Algunas empresas venden balizas que no han sido certificadas oficialmente, lo que puede acarrear multas y, aún más importante, problemas ante una emergencia. Es fundamental que los conductores sepan diferenciar una baliza V16 auténtica de una falsificación para no ser víctimas de vendedores poco fiables.
Qué ha cambiado
Desde el 1 de enero de 2025, la baliza V16 es obligatoria para todos los vehículos en España. Este aparato se coloca en el techo del coche mediante un imán y emite una luz intensa que puede verse desde larga distancia. A diferencia de los antiguos triángulos, la baliza cuenta con GPS y tarjeta SIM integrados, lo que permite enviar automáticamente la ubicación del vehículo al sistema en la nube de la DGT. La información se transmite cada 100 segundos, sin incluir ningún dato personal: únicamente se envían las coordenadas del obstáculo en la vía.
El objetivo principal de esta innovación es reducir el número de accidentes y lesiones relacionadas con la colocación de triángulos en la calzada. Ahora el conductor no necesita salir del vehículo para señalizar el lugar del accidente o avería: basta con activar la baliza, y la información llega inmediatamente a los servicios de emergencia.
Cómo elegir correctamente
Ante las nuevas exigencias, han aparecido en el mercado balizas que no cumplen con los estándares. Algunas no cuentan con certificación oficial, lo que significa que no garantizan la transmisión de datos al sistema de tráfico. Comprar un dispositivo así puede conllevar una multa de 80 euros y la falta de asistencia en situaciones críticas.
Para no cometer errores, es importante fijarse en tres aspectos clave. Primero, el cuerpo de la baliza debe mostrar el código de certificación, que comienza con LCOE o IDIADA, seguido de una secuencia numérica. Segundo, el dispositivo debe llevar el logotipo oficial de aprobación, que puede estar grabado, en relieve o firmemente fijado, pero nunca como una simple pegatina. Tercero, la baliza debe ser compatible con la plataforma DGT 3.0, lo que confirma su capacidad de transmitir coordenadas en tiempo real.
Requisitos técnicos
La baliza V16 legítima debe cumplir con una serie de especificaciones técnicas. Emite una luz amarilla visible en 360 grados en sentido horizontal y con una inclinación de hasta 8 grados en vertical. La señal luminosa debe ser visible al menos a un kilómetro de distancia y funcionar durante un mínimo de 30 minutos. La frecuencia de destello debe estar entre 0,8 y 2 Hz. Además, el dispositivo debe ser resistente a la humedad y a temperaturas extremas, y contar con una tarjeta SIM IoT integrada para la transmisión gratuita de datos a la plataforma de la autoridad vial.
Estos requisitos permiten a los servicios de emergencia recibir rápidamente información sobre el lugar del incidente y actuar con prontitud. Es importante que los conductores recuerden: si la baliza no cumple al menos uno de estos criterios, se considera no válida y no exime de responsabilidad.
Problema de falsificaciones
En los últimos meses se ha incrementado la venta de balizas no certificadas. Algunas empresas ofrecen dispositivos que se parecen visualmente a los originales, pero carecen de las funciones necesarias o de las marcas oficiales. Esto genera riesgos de fraude masivo y puede provocar que, en un momento crítico, la baliza no funcione.
Las organizaciones de consumidores exigen a las autoridades un mayor control sobre la venta de estos dispositivos y campañas de información sobre los riesgos. Se recomienda a los conductores comprobar la baliza antes de adquirirla y compararla con la lista oficial de modelos homologados para evitar consecuencias desagradables.












