
Con la llegada del verano en España, el aire acondicionado del coche se convierte en un elemento imprescindible para viajes confortables y seguros. Sin embargo, muchos conductores no piensan en el uso adecuado del sistema de refrigeración, lo que puede derivar en reparaciones costosas.
Expertos en mantenimiento de vehículos señalan que uno de los errores más comunes es apagar el motor mientras el aire acondicionado sigue en funcionamiento. En esta situación, el compresor y las correas continúan trabajando bajo carga, lo que incrementa el desgaste de las piezas y puede provocar averías en el sistema. Para evitar estos inconvenientes, los especialistas recomiendan primero apagar el aire acondicionado y solo después detener el motor.
Entre las averías más habituales de los aires acondicionados en España se encuentran las fugas de refrigerante, el obstrucción de los filtros, el fallo de los fusibles y la avería del compresor. La falta de refrigerante suele estar asociada con daños en los tubos o el depósito, mientras que los filtros obstruidos dificultan el flujo normal de aire en el habitáculo. Si el compresor deja de funcionar, la refrigeración se vuelve imposible y el sistema pierde su eficacia.
La mayoría de estos problemas se produce por el mantenimiento irregular y la limpieza tardía del sistema. Antes del inicio de la temporada de verano, los especialistas recomiendan realizar un diagnóstico completo del aire acondicionado en un taller autorizado. Durante la revisión, los técnicos comprueban el nivel de refrigerante, el estado de los filtros, el correcto funcionamiento de los fusibles y la operatividad de todos los componentes clave del sistema.
Es fundamental prestar especial atención a las tomas de aire exteriores y al estado de los conductos. Incluso pequeñas acumulaciones de suciedad pueden reducir la eficiencia de la refrigeración y aumentar la carga sobre el compresor. La limpieza regular y la sustitución oportuna de los filtros ayudarán a evitar olores desagradables y a mantener un microclima óptimo en el habitáculo.
Otra recomendación es no encender el aire acondicionado a máxima potencia inmediatamente después de arrancar el motor. Es preferible dejar que el sistema funcione durante unos minutos a velocidad media, para evitar cambios bruscos de temperatura y reducir la carga sobre el compresor.
Bajo el calor español, un uso adecuado del aire acondicionado del coche no solo proporciona confort, sino que también reduce el riesgo de sobrecalentamiento del conductor, algo especialmente importante para la seguridad vial. Seguir unas sencillas normas de uso y realizar un mantenimiento regular ayudan a evitar averías inesperadas y prolongan la vida útil del sistema de refrigeración.
En resumen, un uso responsable del aire acondicionado del coche es clave para el funcionamiento fiable del vehículo durante el verano. La atención a los detalles y la prevención de averías permiten evitar gastos innecesarios y mantener la comodidad en cualquier condición climática.












