
En los próximos cinco años, se prevé una importante expansión del mercado de equipos de recarga para vehículos eléctricos en España. Según las estimaciones de los expertos, para 2030 los ingresos totales del sector podrían alcanzar los 3.500 millones de euros. Esta previsión figura en un análisis elaborado por la Asociación para el Desarrollo de la Movilidad Eléctrica (Aedive).
Los expertos señalan que la producción de cargadores en el país podría más que duplicarse. Si en 2024 se fabricaron más de 326.000 unidades de equipo, para finales de la década esta cifra podría superar las 663.000. Se espera que esta tendencia lleve a un notable aumento de los ingresos de las empresas que operan en este segmento.
En el marco del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) hasta 2030, está prevista una inversión de unos 60.000 millones de euros. Según los cálculos de Aedive, solo el desarrollo del transporte eléctrico y los servicios asociados podría garantizar la creación o el mantenimiento de aproximadamente 550.000 empleos, así como aportar más de 110.000 millones de euros a la economía del país.
Los actores del sector subrayan la importancia de cumplir con los programas estatales de apoyo a la compra de vehículos eléctricos y la instalación de estaciones de recarga. Representantes del sector consideran que España tiene ahora la oportunidad de ocupar una posición de liderazgo en Europa en el desarrollo de la movilidad eléctrica. Para lograrlo, en su opinión, se necesitan reglas claras y estables, así como instrumentos fiscales y regulatorios eficaces.
Las empresas Ingeteam, Veltium, V2C y Circontrol, miembros de la asociación Aedive, también manifestaron la necesidad de fomentar la innovación y la exportación. Los directivos de estas compañías consideran que el apoyo al talento y el desarrollo de toda la cadena de producción permitirán fortalecer la posición del país en el mercado internacional.
Al mismo tiempo, representantes del sector empresarial señalan la competencia de los fabricantes chinos. Según afirman, para proteger la industria nacional es fundamental garantizar igualdad de condiciones para todos los participantes del mercado europeo.
Otro tema abordado fue el futuro del espacio urbano. Los expertos proponen desarrollar una red de estaciones de carga de baja potencia en las calles, así como crear electrolineras para recarga rápida. Además, abogan por la implantación de incentivos para la instalación de puntos de recarga en nuevas urbanizaciones y garajes.
Según los especialistas, para 2030 podrían existir calles completamente electrificadas en las ciudades españolas, donde los propietarios podrán cargar sus vehículos por la noche a tarifas accesibles. Los representantes del sector instan a ayuntamientos y gobiernos autonómicos a apoyar estas iniciativas para acelerar la transición hacia el transporte sostenible.












