
Con la llegada del verano en España, las temperaturas del aire aumentan de manera constante, lo que afecta no solo al bienestar de las personas, sino también al estado técnico de los automóviles. Conductores de todo el país señalan que, durante el calor, sus coches arrancan más lento que en otras estaciones. Este fenómeno está relacionado con el funcionamiento de la batería en condiciones de calor extremo.
Las altas temperaturas afectan significativamente a las baterías. En tiempo caluroso, los procesos químicos dentro de la batería se aceleran, lo que provoca un mayor autodescargue. Además, por efecto del calor, el electrolito se evapora más rápido, lo que reduce la eficiencia en la transmisión de electricidad. Como resultado, el motor de arranque necesita más tiempo para poner en marcha el motor, especialmente si la batería ya está usada.
El clima veraniego en España, especialmente en julio y agosto, genera riesgos adicionales para los vehículos. Si la batería está desgastada o no recibe el mantenimiento adecuado, la probabilidad de falla aumenta. Los conductores pueden enfrentarse a que el coche no arranque en absoluto, algo especialmente incómodo en pleno periodo vacacional o durante viajes largos.
Para evitar situaciones desagradables en la carretera, los expertos aconsejan seguir algunas reglas sencillas. En primer lugar, no se recomienda dejar el coche al sol durante mucho tiempo. Es preferible elegir zonas de aparcamiento a la sombra o usar fundas protectoras especiales. También es importante arrancar el motor con regularidad, incluso si el vehículo no se utiliza a diario, para evitar que la batería se descargue por completo.
Una inspección preventiva de la batería antes del inicio de la temporada de verano ayuda a identificar posibles problemas a tiempo. Si hay dudas sobre su estado, es mejor cambiar la batería antes de que llegue el calor. Esto permite prevenir averías inesperadas y garantiza que el motor arranque con fiabilidad incluso en los días más calurosos.
Si durante el verano el conductor nota que el motor arranca más despacio, conviene revisar el estado de la batería. Ante los primeros signos de fallo, se recomienda acudir a un taller o comprar una batería nueva, especialmente si se planea un viaje largo por España.
Así, el calor se convierte en una verdadera prueba para las baterías de los automóviles. Seguir unas recomendaciones sencillas ayudará a mantener el correcto funcionamiento del vehículo y a evitar sorpresas desagradables en plena ola de calor española.











