
En el norte de España, en la comunidad autónoma de Galicia, existe un lugar cuyos paisajes recuerdan más a los destinos turísticos del Mediterráneo que a la costa atlántica. Se trata de una pequeña cala oculta entre las rocas de la región de las Rías Altas (Rías Altas), que atrae a los viajeros por sus aguas cristalinas y su arena blanca. La característica principal de este sitio es su naturaleza cambiante: la playa queda completamente sumergida durante la marea alta y solo es visible durante unas pocas horas al día.
Esta cala apartada recibe el nombre de Sonreiras (Cala Sonreiras) y se encuentra en la desembocadura del río Cedeira (ría de Cedeira), en la provincia de La Coruña. Al pie de acantilados de cincuenta metros se extiende una franja de arena de apenas veinte metros de longitud. Para acceder a la playa, es necesario recorrer un sendero desde punta Sarridal (punta Sarridal) y luego bajar por una escalera de madera especialmente acondicionada que lleva directamente al agua. Gracias a su difícil acceso y a la protección de la vegetación costera, este lugar ha conservado su aspecto salvaje y primitivo.
La transparencia del agua y la sensación de naturaleza virgen hacen de la cala Sonreiras un lugar popular entre los aficionados al esnórquel y al buceo. Sin embargo, los visitantes deben tener en cuenta que aquí no hay infraestructura turística: no hay bares, ni duchas, ni socorristas. Este sitio está pensado para quienes buscan tranquilidad, aislamiento y la oportunidad de disfrutar de la naturaleza en su estado más puro. La protección contra el viento y las fuertes olas gracias a los altos acantilados permite nadar cómodamente en las aguas tranquilas del océano Atlántico.
Además de su belleza natural, los alrededores de la cala también conservan un legado histórico. Cerca de allí se pueden ver restos de antiguas granjas marinas (cetáreas), donde antes se criaban moluscos. Hoy forman parte del paisaje cultural. La visita a Sonreiras puede combinarse con la de otros lugares emblemáticos de la región, como el santuario de San Andrés de Teixido (San Andrés de Teixido) o los impresionantes acantilados de Herbeira (acantilados de Herbeira), lo que hace que el viaje sea aún más completo e interesante.












