
España es famosa no solo por sus ciudades y playas, sino también por su increíble diversidad natural. A lo largo del país hay rincones perfectos para desconectar del bullicio urbano y reencontrarse con la naturaleza. Una de estas joyas es el País Vasco, una región con paisajes que sorprenden a cualquiera. Aquí, en la provincia de Álava, se esconde una auténtica maravilla: el parque natural de Valderejo.
Este parque, que forma parte del municipio de Valdegovía, ocupa un extenso valle rodeado de imponentes acantilados de piedra caliza. La singularidad de este lugar radica en su ubicación, justo en la frontera entre dos zonas climáticas. Aquí el clima atlántico se encuentra con el mediterráneo, generando un ecosistema único que sirve de hogar a numerosas especies de flora y fauna.
La fusión de dos mundos
Gracias a su posición geográfica y al progresivo despoblamiento de los pueblos cercanos, la naturaleza de Valderejo se ha conservado casi intacta. El aislamiento de la actividad humana permitió que el paisaje evolucionara bajo la influencia de factores naturales. El eje principal del parque es el río Purón, que durante milenios ha labrado un pintoresco desfiladero entre las rocas, convirtiéndose en el símbolo de este entorno.
Recorriendo los senderos, es posible observar cómo cambia la vegetación: desde densos bosques de hayas y robles, característicos de la costa atlántica, hasta matorrales de encinas perennes y enebros, propios del Mediterráneo. Esta mezcla de flora crea paisajes de una belleza sorprendente en cualquier época del año, haciendo que el parque sea atractivo para visitar durante todo el año.
El reino de los buitres
La riqueza ecológica de Valderejo está reconocida a nivel europeo: el parque forma parte de la red Natura 2000, que agrupa espacios naturales especialmente protegidos. La fauna aquí es tan diversa como la flora. En los bosques se pueden encontrar corzos, jabalíes y gatos monteses. Sin embargo, los verdaderos dueños de estos cielos son las aves.
El orgullo especial del parque es una de las mayores colonias de buitres leonados del País Vasco. Estas majestuosas aves, con una envergadura de hasta dos metros y medio, han elegido los inaccesibles acantilados del desfiladero para anidar. Observar su vuelo es un espectáculo fascinante que otorga a este lugar un valor ornitológico especial y atrae a fotógrafos y amantes de la naturaleza de toda Europa.
Un descanso para el cuerpo y el alma
Para los amantes de las actividades al aire libre, Valderejo ofrece una extensa red de rutas de senderismo. Los senderos presentan distintos niveles de dificultad, por lo que tanto familias con niños como senderistas experimentados podrán encontrar una opción adecuada. El recorrido más popular atraviesa el fondo del desfiladero del río Purón; está bien señalizado y equipado con indicadores, lo que hace que la caminata sea cómoda y segura.
Para profundizar en la historia y cultura de la zona, merece la pena visitar Lalastrá, el principal núcleo de población dentro del parque. Allí se encuentra el centro de información “Casa del Parque”, donde es posible obtener mapas e información detallada sobre las rutas. Muy cerca está el Museo Etnográfico, cuya exposición muestra la vida cotidiana y las tradiciones de los habitantes locales, quienes durante siglos han convivido en armonía con esta naturaleza exigente pero generosa.
Referencia RUSSPAIN: El Parque Natural de Valderejo se fundó en 1992 y ocupa una superficie de casi 3.500 hectáreas. Fue el primer parque natural creado en la provincia de Álava. Su ubicación geográfica única, en el cruce de zonas climáticas, lo convierte en un importante centro de biodiversidad. Además de los buitres leonados, aquí habitan muchas otras especies de aves raras, como halcones peregrinos y águilas reales. El parque es un claro ejemplo del éxito en la conservación del patrimonio natural de España.












