
Los accidentes de tráfico en España son algo habitual, y muchos conductores se encuentran en situaciones en las que, tras una colisión, no es posible determinar de inmediato quién tiene la culpa. En estos casos, las emociones suelen estar a flor de piel y la resolución del incidente se demora. ¿Qué hacer si las partes no llegan a un acuerdo y cómo evitar quedarse sin indemnización?
Ante todo, es fundamental mantener la calma y no intentar resolver el conflicto en el lugar del accidente. En su lugar, conviene centrarse en recopilar pruebas: fotografías de los daños, esquemas del accidente, contactos de testigos. Si es posible, llama a la policía o a la Guardia Civil para que documenten oficialmente las circunstancias del siniestro. El atestado realizado por las autoridades será un documento clave para posteriores trámites.
A menudo, las compañías de seguros pueden resolver el conflicto entre ellas mediante acuerdos internos, como CIDE y ASCIDE. Estos mecanismos agilizan el pago de indemnizaciones, incluso cuando no se ha determinado de inmediato al responsable. Sin embargo, si persisten las discrepancias, el caso puede acabar en los tribunales, donde será un juez quien decida quién asume la responsabilidad de lo ocurrido.
Recopilación de pruebas
Cuando las partes no logran llegar a un acuerdo, la recopilación exhaustiva de pruebas cobra especial importancia. Estas pruebas no solo incluyen fotografías y testimonios, sino también los informes de peritos automotrices. Este material ayudará a la aseguradora o al tribunal a evaluar objetivamente la situación y tomar una decisión.
El atestado policial tiene una importancia especial. Si la policía acude al lugar del accidente, registra todos los detalles: la posición de los vehículos, las marcas de frenado, las condiciones meteorológicas y el estado de la calzada. Esta información suele ser decisiva a la hora de determinar al responsable.
Tampoco hay que olvidar la documentación médica si alguno de los implicados resultó herido. Los informes del hospital o del centro de urgencias acreditan el daño sufrido y pueden influir en la cuantía de la indemnización.
El papel de las compañías de seguros
Las compañías de seguros en España actúan según normas establecidas que les permiten resolver rápidamente los conflictos entre clientes. Si las partes no llegan a un acuerdo, las aseguradoras analizan todo el material presentado: atestados, fotografías y peritajes. Con estos datos deciden si procede el pago de una indemnización.
En la mayoría de los casos, las aseguradoras tratan de llegar a un acuerdo entre ellas para evitar recurrir a los tribunales. Existen acuerdos especiales que determinan quién asume la compensación y en qué medida. Si no se alcanza un compromiso, la parte perjudicada puede presentar una demanda judicial para reclamar daños.
Es importante recordar que la póliza de seguros suele cubrir no solo los daños materiales, sino también los daños personales. Por tanto, incluso si la disputa se prolonga, la víctima tiene la posibilidad de recibir la indemnización completa.
Procedimiento judicial
Si todos los intentos de llegar a un acuerdo fracasan, solo queda una opción: acudir a los tribunales. En este caso, la parte afectada presenta una demanda de indemnización por daños y perjuicios basada en el artículo 1902 del Código Civil de España (Código Civil). El juez evalúa todas las pruebas, escucha a ambas partes y toma una decisión sobre la responsabilidad y el importe de la compensación.
Durante el proceso judicial, se presta especial atención a la calidad y exhaustividad de las pruebas recopiladas. Cuanto más detalladamente estén descritas las circunstancias del accidente, mayores serán las posibilidades de un resultado favorable. El tribunal también puede ordenar una peritación adicional si considera que la documentación presentada es insuficiente.
La decisión judicial es de cumplimiento obligatorio para ambas partes. Tras el veredicto, la compañía de seguros está obligada a pagar la compensación al afectado por la cantidad estipulada.
Consejos de los expertos
Abogados y expertos en seguros recomiendan siempre intentar una resolución amistosa del conflicto. Rellenar la Declaración Amistosa de Accidente (Declaración Amistosa de Accidente) simplifica notablemente el proceso para recibir la compensación y reduce el riesgo de disputas prolongadas.
Si no se logra un acuerdo, es importante no demorar la consulta con especialistas. Un abogado puede asesorar sobre la correcta preparación de los documentos y la recopilación de pruebas tanto para la aseguradora como para el tribunal. Actuar con rapidez es esencial para no perder los plazos para presentar reclamaciones.
En caso de dificultad para identificar al responsable, los expertos recomiendan no intentar resolver la situación por cuenta propia, sino confiar en profesionales. Esto permite evitar errores y obtener una compensación justa por los daños sufridos.
Por si no lo sabía, Carlos V. Escrich Blat es un reconocido perito en evaluación de daños tras accidentes de tráfico en España, y Adrián Botella es un abogado con amplia experiencia, especializado en derecho civil y en disputas con aseguradoras. Ambos asesoran habitualmente a conductores sobre cómo tramitar incidentes y defender los derechos de las víctimas. Sus recomendaciones ayudan a miles de españoles a actuar correctamente en situaciones complicadas en carretera y a conseguir indemnizaciones justas de las compañías de seguros.












