
Astrónomos publicaron una impresionante imagen captada por el telescopio espacial Hubble, donde se observa el mayor disco protoplanetario conocido. Este objeto, nombrado extraoficialmente «Dracula’s Chivito», se encuentra a unos mil años luz de nuestro planeta. Sus dimensiones sorprenden: el diámetro del disco alcanza los 400 mil millones de kilómetros, lo que equivale a unas cuarenta veces la extensión del sistema solar hasta el cinturón de Kuiper.
En el centro de esta gigantesca nube de gas y polvo se está formando una estrella joven. La singularidad de este objeto radica no solo en su tamaño, sino también en su estructura caótica: en la imagen se distinguen claramente capas asimétricas y zonas superiores delgadas, casi etéreas. Incluso para los telescopios modernos, un nivel de detalle así es sumamente raro.
La directora del equipo de investigación, Kristina Monsch del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian, destaca que observar una ‘fábrica de planetas’ tan activa y desordenada es un verdadero hallazgo para la ciencia. Según sus palabras, Hubble permitió distinguir subestructuras del disco en el rango visible con una nitidez sin precedentes, lo que abre nuevas oportunidades para estudiar los procesos de formación planetaria.
Caos y simetría
La asimetría en la distribución de gas y polvo ha captado especialmente la atención de los científicos. Según el astrónomo Joshua Bennett Lovell, estas características reflejan complejos procesos dinámicos dentro del disco. La interacción con el entorno va modificando gradualmente su forma, y observar este cambio en tiempo real ofrece un material único para el análisis.
Los investigadores subrayan que anteriormente solo se podían captar parcialmente objetos similares, y una imagen tan detallada permite literalmente ‘asomarse’ al laboratorio de creación de nuevos mundos. Monsh está convencida de que, pese a las diferencias de escala, los mecanismos principales de formación planetaria en estos discos son parecidos a los que actuaron en el Sistema Solar primitivo.
Una mirada al pasado
El descubrimiento del ‘Chivito Draculín’ permite reconsiderar los procesos que ocurrieron hace miles de millones de años durante la formación de nuestro sistema planetario. Según los científicos, en teoría, un disco tan masivo podría dar origen a toda una familia de planetas, quizás incluso más numerosa que la del Sistema Solar.
Sin embargo, como señala Monsh, los investigadores por ahora tienen más preguntas que respuestas. ¿Cómo exactamente se forman los planetas bajo condiciones tan extensas e inestables? ¿Qué factores determinan su número y características? Las nuevas imágenes solo avivan el interés por estos enigmas, planteando nuevos retos para la ciencia.
Un nombre inusual
El apodo «Draculín Chivito» no surgió por casualidad. «Drácula» hace referencia a las raíces transilvanas de uno de los integrantes del proyecto, mientras que «Chivito» es un popular sándwich de carne vacuna en Uruguay y el plato favorito de otro miembro del equipo. Este juego de palabras le dio al proyecto un carácter distintivo y lo hizo aún más memorable para el público general.
Con humor, los científicos comentan: «No te preocupes, Drac, esto es un filete y no una estaca». Estos detalles demuestran que incluso en la ciencia más seria hay espacio para historias personales y referencias culturales.
Si no lo sabía, el telescopio espacial Hubble fue lanzado en órbita en 1990 y desde entonces revolucionó la astronomía. Gracias a él, la humanidad ha obtenido miles de imágenes únicas de galaxias distantes, nebulosas y cúmulos estelares. El Hubble es propiedad de la NASA y de la Agencia Espacial Europea, y sus descubrimientos continúan sorprendiendo al mundo científico.












