
El mercado español de huevos ha cobrado protagonismo después de que Ucrania aumentara drásticamente sus exportaciones a los países de la Unión Europea en 2025. Para los productores y minoristas españoles, este hecho no fue solo una cifra más en las estadísticas, sino un factor capaz de cambiar el equilibrio de fuerzas en el sector. En un contexto donde la producción interna en la UE enfrenta serias dificultades, los proveedores ucranianos han ocupado el espacio libre, algo que ya se percibe en los estantes de los supermercados y en las etiquetas de precios.
Los consumidores en España, acostumbrados a una oferta y precios estables, se han encontrado de repente con nuevas marcas y cambios en la estructura del surtido. Para muchos resultó sorprendente que una parte significativa de los huevos ahora provenga de Ucrania y no de los productores europeos tradicionales. Esto ha generado dudas sobre la calidad, la seguridad y las consecuencias a largo plazo para la industria local.
Volúmenes récord
En 2025, Ucrania incrementó las exportaciones de huevos en un 65,6% respecto al año anterior, alcanzando los 2.050 millones de unidades. El crecimiento en valor fue aún más notable: las exportaciones reportaron a las empresas ucranianas 201,9 millones de dólares, casi el triple que el año anterior. España se convirtió en el mayor comprador, representando el 16,4% del total exportado, seguida por Reino Unido, Chequia, Polonia, Croacia e Israel.
La exportación de productos derivados del huevo también mostró una dinámica positiva: el volumen creció un 2,6% y los ingresos, un 40,3%. Los principales importadores de estos productos fueron Letonia, Italia, Polonia y Dinamarca. Como resultado, la cuota de los países de la UE en la estructura de exportación ucraniana de huevos alcanzó el 73,4%, y la de productos de huevo, el 92,6%. Para el mercado europeo, esto supone no solo un aumento de la competencia, sino también nuevos retos para los productores nacionales.
Causas y consecuencias
Los expertos señalan que la principal causa de este aumento tan elevado de las importaciones desde Ucrania es la reducción de la producción de huevos en los países de la UE. La situación epizoótica que enfrentaron las granjas avícolas europeas el año pasado provocó escasez de producto y aumento de precios. En este contexto, los proveedores ucranianos lograron incrementar rápidamente sus volúmenes y ofrecer precios competitivos, captando así el interés de los grandes importadores europeos.
En España, esta situación ha generado inquietud entre los productores locales, que temen ser desplazados del mercado y ver reducidos sus ingresos. Al mismo tiempo, los consumidores han obtenido acceso a una oferta más amplia, aunque persisten dudas sobre la calidad y el origen de los productos. Algunos expertos advierten que cambios tan rápidos pueden tener consecuencias a largo plazo para todo el sector, incluyendo una posible disminución de inversiones en la producción local.
Acuerdos comerciales
Un factor adicional que influyó en la situación fue la ampliación de la liberalización comercial entre Ucrania y el Reino Unido. El acuerdo establece el mantenimiento de aranceles de importación cero para huevos y carne de ave hasta 2028. Esto brinda a los productores ucranianos aún más oportunidades para expandirse en el mercado europeo y aumenta la competencia para los proveedores tradicionales de los países de la UE.
En España ya se discuten posibles medidas de apoyo a los productores nacionales y la implantación de estándares adicionales de control de calidad para los productos importados. Sin embargo, los huevos ucranianos siguen ganando cada vez más cuota de mercado, mientras que los consumidores observan de cerca los cambios en los precios y la variedad. En los próximos meses la situación aún podría cambiar varias veces, y muchos actores del mercado esperan nuevos giros.











