
El velo de silencio finalmente se ha roto. Tras varias semanas de tensa espera y especulaciones constantes en la prensa, Irene Rosales ha decidido hablar. Su relato sincero, publicado en las páginas de un conocido semanario este miércoles, 22 de octubre, se convirtió de inmediato en el tema principal de discusión en toda España. La sevillana expuso su perspectiva sobre los acontecimientos que llevaron al fin de su larga relación con Kiko Rivera y compartió detalles sobre su nueva vida.
Desde que en septiembre se confirmó oficialmente la separación de la pareja, que llevaba más de una década junta y tiene dos hijas, los medios no dejaron de especular en espera de detalles. Aunque ambos habían ofrecido algún que otro comentario breve, es esta entrevista la que cambia por completo la visión del drama familiar al ofrecer varias declaraciones sorprendentes. Rosales recalcó que, pese a su ruptura personal, el bienestar de sus hijas en común, Ana, de nueve años, y Carlota, de siete, sigue siendo una prioridad indiscutible para ambos. Por el bien de las niñas, tienen la intención de mantener una relación civilizada.
Gran parte de la entrevista estuvo dedicada a las difíciles relaciones con su exsuegra, la reconocida cantante Isabel Pantoja. Irene no se anduvo con rodeos al describir el papel de la artista en la vida de sus nietas. Contó lo complicado que fue para ella explicarles a sus hijas la ausencia de una abuela —su propia madre, fallecida en 2020— en contraste con la total falta de contacto con la otra. El vínculo con Pantoja, que antes era bastante cercano, prácticamente desapareció en los últimos años debido al prolongado conflicto entre la cantante y su hijo Kiko.
Según información filtrada desde la redacción de la revista antes de la salida del número, Rosales llegó a calificar directamente a Isabel como «la abuela ausente». Esta dura valoración arroja luz sobre uno de los aspectos más dolorosos de la fractura familiar. De sus palabras se desprende que, precisamente, las crisis relacionadas con sus madres fueron una de las pruebas más difíciles para la relación con el DJ. Ahora, Irene inicia una nueva etapa. Según los rumores, ha aparecido en su vida un nuevo amor llamado Guillermo y mira al futuro con esperanza, dejando atrás una época complicada. Sus confesiones, sin duda, han añadido un giro dramático a una saga que sigue acaparando el interés del país.












